Cuando a Ignacio lo llamaron por la mañana temprano para que mirase en el teletexto el número del cupón automáticamente se le grabó una cifra en la cabeza 78.516. Era el número que había vendido en su bar, cinco eran los cupones de ese número que él se había quedado, a sus clientes y a él le habían tocado 36.000 euros por cada cupón.

La suerte que la Once reparte cada día volvió a caer en Sevilla y, de nuevo, en Sevilla Este. En el bar Mary Ángeles, alcalde Luis Uruñuela, la fiesta comenzó desde muy temprano. Ignacio, el dueño de este establecimiento, había repartido 27 cupones a sus clientes, a los vecinos de la zona. Tener uno de esos 27 boletos era tener 36.000 euros en la mano.

«Le ha tocado a mucha gente del barrio, imagínate la alegría que teníamos ayer aquí a mi el 78.516 no se me olvida en la vida» comenta Ignacio totalmente emocionado y es que no es para menos, él se quedó con cinco cupones. Y eso no es todo, Ignacio esta ejercitando su memoria a base de cupones de la Once «hace 20 años me tocaron dos millones y medio con otro cupón», número que tampoco olvida, el «88.508, !dos millones y medio! y ahora cinco cupones de 36.000 euros cada uno, porque claro ahora soy jefe y me ha tocado más» ríe el hostelero.

Los vecinos afortunados celebraron con él la alegría pero es que los que no tuvieron esa suerte también se unieron a la fiesta, a Ignacio lo quieren mucho y se alegran mucho por él, aunque en el momento de la foto «que se ponga el solo, los pobres nos quedamos a un lado» comentaban entre risas. Con naturalidad, humildad y siendo el mismo que era ayer y hace 21 años, Ignacio sigue sirviendo sus cafés, charlando con su clientela y tratándolos como uno más de la familia, Ignacio sigue siendo igual, eso sí, la sonrisa de su cara es algo más amplia que de costumbre, porque a partir de este momento y para siempre Ignacio será «el hombre de los cinco cupones».