Hansel y Gretel, Narnia y el Barco Pirata eran solo algunas de las 12 carrozas que formaban el cortejo de Sevilla Este. Pero entre ellas había una única, una que tenía algo muy especial, una carroza mágica que no podía ser otra que la del Mago de la Ilusión. En ella, ocho niños con discapacidad dieron una lección de igualdad a su paso por las calles del barrio.

Mª Carmen Aranda tiene un hijo con discapacidad psíquica y hoy ambos han tenido su mejor regalo de reyes: salir en la cabalgata. Casi no puede contenerse las lágrimas, este día no lo olvidará jamás. Su hijo vestido de mago sube a una de las carrozas que dará la vuelta por Sevilla Este ilusionando a todos los niños del barrio. «Los niños con discapacidad nunca habían tenido la oportunidad de salir en una carroza así que hablé con el delegado y me dijo: eso está hecho» cuenta Mari Carmen.

Se siente muy agradecida por haber conseguido algo tan importante y que llevaban tanto tiempo persiguiendo, no tiene palabras para agradecer todo lo que han hecho por ella y por sus hijos. «Es la primera vez que veo a mi hijo con otros niños, que son igual que ellos porque yo pienso que hoy en día nadie somos normales».

Ver la emoción que siente su hijo se convierte en un sollozo, unas lágrimas de alegría porque a Mari Carmen «ya me han traído los reyes, a mi no me hace falta trabajo, a mi no me hace falta nada, nada más que que mi hijo sea feliz con sus demás amigos». Son las palabras de una de las ocho madres que hoy han visto cumplidos sus sueños que no son otros que los de sus hijos.