Quinientos libros se han entregado en el distrito Este-Alcosa-Torreblanca, fruto de la iniciativa Book Crossing. El mes de marzo se difundió la propuesta de donar libros para el disfrute de los vecinos de estos barrios y el resultado ha sido mejor de lo esperado.

Asociaciones, entidades y particulares se han volcado con la iniciativa Book Crossing lanzada desde el distrito Este-Alcosa-Torreblanca. El mes de marzo sería el de la recogida de libros y se ha cerrado el mes con quinientos libros sobre la mesa y «aún quedan particulares que nos han pedido unos días más para traer más libros», cuentan desde el distrito.

Carteles por los tres barrios de este distrito anunciaban la recogida de libros para la difusión de la cultura. El modus operandi es muy sencillo. Las asociaciones, entidades o familias que posean libros en buen estado y que no vayan a volver a leer han tenido todo un mes para depositarlos en el distrito, con la finalidad de que esas novelas estén al alcance de otros vecinos que las desconozcan y tengan interés. Una vez recogidos y clasificados, desde el primer sábado de mayo hasta junio, el parque Infanta Elena dará cobijo a estos libros y a los aficionados de la lectura, que podrán tomarlos prestados a coste cero.

«No esperábamos tanta aceptación, ha sido una grata sorpresa y estamos muy agradecidos por la colaboración de todos los vecinos» declara Ignacio Flores, delegado del distrito Este-Alcosa-Torreblanca, «lo que se pretende es que el parque tenga, además de fines lúdicos, un enfoque cultural» porque «qué mejor sitio para leer que en el parque».

De este modo, se establecerá una pequeña biblioteca en el parque donde los Scouts de Sevilla Este se encargarán de manera altruista de organizar el préstamo de libros. Aquellos libros que por su grosor no se puedan leer en una jornada, tendrán un plazo de devolución para que el usuario pueda disfrutarlos tranquilamente. Además de esta biblioteca al aire libre también se llevará a cabo el Book Crossing, es decir, leer un libro y dejarlo en un banco del parque para que otro visitante pueda sumergirse en sus páginas.

Libros para niños, jóvenes y adultos, de aventuras, románticos o históricos, la variedad aportada es tan grande que cualquier tipo de lector podrá disfrutar de esta gran idea. Y es que la genialidad de esta iniciativa no la marcan desde el distrito, se demuestra con la gran colaboración de los vecinos que «hasta han donado un carro para utilizarlo como estantería en el parque».