En una tarde de Sábado de Pasión donde hermandades de peso y relevancia como los Dolores de Torreblanca o la Milagrosa decidían no salir a realizar estación de penitencia, la otra cara de la moneda la protagonizaba el Divino Perdón de Alcosa que, aunque hora y media más tarde, salió a la calle para deleite y sorpresa de sus fieles.

Álvaro Jiménez, hermano del Divino Perdón, viviría los momentos previos como una agonía en la que el pesimismo abundaba y la ilusión por sacar a la Virgen por primera vez en estación de penitencia, se desvanecía conforme pasaban los minutos. «El hermano mayor salió a pedir una hora de demora, en ese momento nos llegaron noticias de Torreblanca y la Milagrosa, ellos no iban a salir. Así que se respiraba mucho pesimismo, casi teníamos asumido que no íbamos a salir. Pero entonces todo cambió y el pesimismo se convirtió en optimismo. El prioste encendió la candelería, en ese momento el hermano mayor salió y pidió media hora más, esta vez para prepararlo todo porque salíamos» así explica Álvaro lo ocurrido, algo que seguramente no olvide con facilidad.

«La gente no daba ni un duro por salír, así que ímagínate el momento en que nos dicen que sí, la gente lloraba y se abrazaba». Pero aún quedaría un momento de flaqueza, al salir la cruz de guía comenzó a chispear. Los paraguas se abrieron y la cruz se paraba, esperaba órdenes. «Esta junta es muy valiente» dice Álvaro y no es para menos porque la cruz siguió andando y parti de ahí «la única lluvia que hubo fue de flores».

En la plaza del Obradoiro o la calle de Nuestra Señora de los Desamparados no cabía un alfiler. El barrio se volcaba con su hermandad y la dura decisión que desde la junta se había tomado. Una noche preciosa en la que el frío no debilitó las ganas de ver por primera vez a su Virgen por las calles del barrio haciendo estación de penitencia.