«Tenemos un Código Penal que protege a los delincuentes y no a las víctimas» es la razón por la que Javier Casanueva quiso formar parte de la Asociación Víctimas y Justicia de la que hoy es presidente.

La Asociación se creó en julio de 2010 cuando una corporación de Castellón puso en contacto a varias víctimas de toda España entre ellas a Javier, «vimos que las víctimas tienen muchas necesidades, desde jurídica, psicológica e, incluso, laborales» ante estas carencias «nos asociamos todas las víctimas para prestar esta ayuda a nuevos casos y, también, algunos en los que ya se ha dictado sentencia».

Los pasos desde entonces no han sido fáciles, pero la dedicación y la convicción en lo que defiende va dándole color a la meta que persigue. Los tres objetivos prioritarios de la Asociación Víctimas y Justicia son «la creación de una ley adecuada que proteja a las víctimas, reformas en el código penal y reformas en la ley del menor». Unos objetivos que han presentando ante el Conogreso e «hicimos un dosier con toda la información, argumentado por una abogada especializada y propusimos presentarlo en todo el arco parlamentario, luego algunos partidos nos recibieron y otros no».

Han tenido que trabajar mucho para hacerse oir, aún así siguen haciéndolo de manera altruista sin subvenciones ni ayudas «un claro ejemplo es que la sede está en mi casa, aquí en Sevilla Este». Un trabajo en el que «las pocas cositas que vas consiguiendo, superan a los malos tragos», una labor que hacemos con el afán de ayudar a esas «grandes olvidadas por el Derecho Penal». A veces, «se ponen en contacto con la asociación solo por ese consuelo, con la constante pregunta de ¿por qué a mi?, yo solo puedo decir, te ha tocado, lo siento».

Un esfuerzo que hace menos de dos meses ya vio cumplirse una de sus premisas, la prisión permanente revisable, «con la llegada del PP al menos se está estudiando la cadena perpetua revisable. Un tema fue ampliamente dialogado en la Asociación, la cadena perpetua es algo muy complicado, nosotros no queremos que se introduzcan más años en el código penal ni nada de eso, sino que se cumpla la condena íntegra en delistos graves, si son 16, 16 si son 20, 20, no que luego el delincuente, muchas veces, entra en el tercer grado sin ni siquiera haber cumplido la mitad de su condena».

Pero no es lo único en lo que trabaja la Asociación que preside Javier Casanueva. Uno de los puntos que más interesa a las víctimas es la prevención, que no vuelvan a repetirse las tragedias que ellos mismos han vivido por ello, «nos dimos cuenta que no es tanto el castigo al delincuente sino la prevención. De este modo algunas víctimas dijeron que sería interesante contar las propias experiencias para concienciar y prevenir. Hemos dado charlas contando nuestras experiencias en la Universidad de Derecho de Guadalajara y estamos trabajando para ponernos en contacto con una pedagoga, adaptar las experiencias a las diferentes edades escolares e ir a todos los colegios».

Una tarea muy importante porque según cuenta Javier, «cada vez se ven más casos de niños violentos o que tienen una tendencia a la violencia machista». Contar sus experiencias «es otra visión del derecho, es la versión, la experiencia de las víctimas, que son los grandes olvidados del Derecho Penal, porque todos los esfuerzos del Derecho Penal se vuelcan en rehabilitar al delincuente».

Otra gran labor en la que estan trabajando actualmente es la de ofrecer una intervención psicológica primaria a la víctima, «contacté con un psicólogo y pensamos en activar un protocolo, de momento en Sevilla y provincia, para que cuando la policía vea una situación de crisis tanto de la víctima como del familiar de la víctima pues que llame a este servicio y se persone un psicólogo que lo atienda en esos primeros momentos».

La delegada del Gobierno Andaluz, Carmen Crespo, ha «considerado este servicio una buena propuesta y nos ha dicho que nos va a poner en contacto con el Jefe de la Guardia Civil y el Comisario de la Policía Nacional de Andalucía Occidental». Necesario e importante para esas «grandes olvidadas», como hace referencia Javier a las víctimas, «se trata de un servicio para el que ya tenemos cerrado 40 psicólogos de Sevilla y provincia y que queremos ofrecer de manera altruista».

Un servicio que Javier ve muy importante por casos como el de una actual asociada a Víctimas y Justicia. «Tenemos un caso de una mujer que vive en Castellón y su hija vive en Valencia, total, que están viendo el informativo y sale una noticia de una mujer que han matado en su domicilio en Valencia. El matrimonio ve que es la misma calle que su hija y el mismo edificio. Horas después, por la noche la policía llega a su casa y le dice que han matado a su hija le dan el número de expediente y le dicen que se pasen por la comisaría de Valencia. Es decir, a un matrimonio que acaba de enterarse del asesinato de su hija lo mandas a coger el coche a Valencia, esto es lo que queremos evitar».

Javier Casanueva es trágicamente conocido en toda España por ser el tío de Marta del Castillo. Una experiencia, una lucha judicial y un tratamiento como familiar de una víctima que le ha dado fuerzas para que a día de hoy esté trabajando para que lo que él ha sufrido no lo vivan otras familias. Una labor que nadie puede hacer mejor que los asociados a Víctimas y Justicia porque también han sido, son y serán víctimas.