Por la zona de los Minaretes resoplan marchas cofrades, obra de la banda del Cristo del Amor de Guadalcanal. Música de pasión que guía hasta el club Mireste donde hoy el pregón más antiguo del distrito cumplía su mayoría de edad.

Trajes de chaqueta, tacones y elegancia para vivir de nuevo este día tan importante. Sillas vestidas de gala y un escenario solemne que serviría de podio a las palabras de un pregonero joven como es Vicente Sánchez Cabrera. Como preludio de esta semana santa, la banda anunciaba a cada uno de los mensajeros de este pregón: José Carlos Luque, del comité organizador del pregón, Juan Diego Morilla, Ignacio Flores, delegado del distrito Este-Alcosa-Torreblanca y Luis Miguel González, presentador del acto.

Además, la escuela de saeta de la hermandad de la Sagrada Cena ofreció a los casi doscientos asistentes tres saetas que provocó la emoción en las caras y que a más de uno se le pusieran los vellos de punta.

«Nacido en el sevillanísimo y cofrade barrio del Cerro del Águila en el mes de mayo, mes por excelencia de María. Vicente hombre joven se ha forjado a sí mismo en el mundo de las cofradías porque ha recibido la llamada de Cristo y su Bendita Madre, autentificándose en su fe y siempre al servicio de ella, prueba es que es acólito de sus tres hermandades, la del Cerro del Águila, los Panaderos y el Silencio» así presenta Luis Miguel González, al pregonero.

«Hoy, se coloca en este atril, un hombre de un barrio paralelo al vuestro; hoy, se coloca en este atril un hombre que no conoce la túnica nazarena pero que tiene el privilegio de conocer la dalmática, esa dalmática que Sevilla defendió como uno de sus mayores privilegios en esta ciudad mariana y cofrade» se presenta Vicente Sánchez quien con sus palabras arrancó un merecido aplauso que dejaba atrás un año más a este pregón de raza y tan esperado por todos. Un pregón que da así la bienvenida a la semana grande sevillana.