La alegría y el respeto frente a los malos tratos. Un mensaje tan profundo y necesario debe ser inculcado desde la infancia. Por ello, alumnos de todos los colegios públicos del barrio de Torreblanca se han dado cita en la plaza de Salvador Valverde, donde han pronunciado un manifiesto y han vivido una auténtica fiesta con motivo del Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra la Mujer.

Con el naranja como simbólico color de esta sensible causa, entre 300 y 400 escolares han dejado sus mensajes y pensamientos en manos de cartulina que, en gesto de «stop», ondeaban cerca de la entrada al recinto, justo en frente del Centro Cívico González Caraballo.

Festiva charanga por el Día de la Erradicación de la Violencia contra la mujer / Fran Piñero

Festiva charanga por el Día de la Erradicación de la Violencia contra la mujer / Fran Piñero

Junto a esta «instalación», la silueta de una gran mano, planteada sobre el suelo, iba llenándose con bolas del cálido color, al tiempo que varias voluntarias iban regalando pañuelos, al más puro estilo cachirulo, a todo aquel que se iba uniendo a la celebración.

Desde las antes de las 11 de la mañana, un tren turístico fue recogiendo a los alumnos de los respectivos colegios para llevarles a la citada plaza, donde les esperaba una charanga y personal de animación.

Con todos los presentes, se plantearon sencillas coreografías en clásicos como «El patio de mi casa», y en temas más actuales como «Bailando», «Waka Waka» o «Color esperanza», un himno para este tipo de iniciativas.

Mensaje claro

Aunque el Día de la erradicación de la Violencia contra la Mujer fue el pasado 25 de noviembre, «La ONU-Mujeres invita a realizar dieciséis días de acciones, hasta el próximo 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos», aclaró Ángel Luis Álvarez, director del Centro Cívico Torreblanca

El acto ha contado con la presencia del delegado de Participación Ciudadana, Beltrán Pérez, así como del delegado del Distrito Este-Alcosa-Torreblanca, Ignacio Flores, organizadores del evento, que no dudaron en sumarse a una divertida conga junto a niños y mayores.

Ignacio Flores y Beltrán Pérez  frente a la Violencia contra la mujer / F. Piñero

Ignacio Flores y Beltrán Pérez frente a la Violencia contra la mujer / F. Piñero

Tampoco faltaron entidades del barrio, como la Asociación de apoyo a enfermos de Fibromialgia, Afitor, la Asociación de Mujeres Siete Rosas o la AVV Tres Calles, con su veterano presidente Antonio Guisado.

«A las niñas, a las mujeres, no se les pega. Hay que respetarlas y nunca, nunca, maltratarlas», explicaba Flores a los chavales. «Ojalá no tengamos que celebrar más esta fiesta, y que lo que se celebre sea que ya no hay violencia contra la mujer por parte los hombres», añadió.

A continuación, Ángel Luis Pérez, fue presentando a los pequeños portavoces de un tajante discurso: «pintamos nuestro barrio de naranja porque porque todas las mujeres y las niñas tienen derecho a una vida libre, sin abusos de poder».

Huir de un lenguaje sexista, aprender a expresar las emociones sin insultos, agresiones ni gritos, mediante la cooperación y el diálogo. Sentidas palabras que acompañaron una aplaudida suelta de globos de color, faltaría más, naranja.