Uno contra 21. Así funciona Torreguay, la simultánea de ajedrez disputada esta mañana en el centro cívico de Torreblanca. Alumnos de seis colegios del barrio han medido su destreza con una figura del ajedrez español.

Ante la carencia de un club de ajedrez en el barrio, hace cinco años que educación compensatoria propueso un torneo de ajedrez en Torreblanca para los alumnos de primaria. Torreguay, como se ha denominado a la competición, ha celebrado hoy su quinta edición en el centro cívico de la zona.

Los niños de los centros educativos del barrio de Torreblanca realizan campeonatos internos en cada colegio, de este modo se selecciona el o los alumnos que representarán a su colegio en Torreguay. Un total de 21 campeones han podido medir su habilidad y estrategia en este deporte con el jugador Andrés Vicente Landero. Este sevillano es miembro del club de ajedrez de Los Palacios y alterna sus estudios de Geografía e Historia en la Pablo de Olavide con la liga preferente de esta modalidad deportiva.

«A los niños les sirve de mucho, para conocer a otros compañeros de otros colegios, para fomentar su concentración y estrategia» explica Miguel Begines, organizador de Torreguay y árbitro del club de ajedrez de Los Palacios. «No hay un club de ajedrez aquí pero sí profesores que enseñan este deporte, por eso surgió la idea de este torneo. La enseñanza del ajedrez a los niños la hacemos en los recreos, es un deporte con muchos beneficios y que les gusta a muchos».

Quien a primera hora de la mañana estaba allí para presenciar el torneo era el delegado del distrito Este-Alcosa-Torreblanca, Ignacio Flores. Atento a los movimientos de los pequeños demostraba el interés de su delegación por «apoyar y apostar por todas las iniciativas a nivel educativo, desde que llegué aquí dije que me volcaría con los niños» explica Flores señalando que «el distrito ha aportado unos regalitos para los participantes».

«Me encanta que haya tantos niños en un deporte que no es tan conocido y que sean los centros educativos los que lo promuevan» explica el delegado quien opina que «es un deporte intelectual muy beneficioso para edades tan pequeñas, les va a venir muy bien esa concentración y memoria para muchas asignaturas, sin duda, es un complemento muy bueno para su educación».