A sus 83 años Jesús Ors va a cumplir uno de sus sueños, ver cómo sus más de 70 figuras hechas a mano van a ser expuestas al público. Un belén en movimiento que esconde un esfuerzo de años que por fin se ve recompensado.

Faltan los últimos detalles. Rosa y Jesús cuidan los últimos preparativos para dejarlo todo listo. Ayer tarde las chicas de la Asociación de Mujeres terminaron las montañas con escayola. Jesús comprueba que todo el sistema eléctrico funcione a la perfección: la herrería, la costurera, el sol, las luces interiores de las casas… etc.

Cuando sale la luz en el Belén de Ors carpinteros, graneros, pastores, lavanderas y todos los oficios de la época se ponen en funcionamiento y de forma literal porque todas las figuras están en movimiento. Llega la noche y los habitantes de Belén cesan sus labores, la luna se pone y las luces de las casas se encienden.

Unos ocho metros de largo que muestran al público todos los pasajes bíblicos desde que José y María viajaron a Belén para ser censados hasta su huída con el niño Jesús a Egipto debido a la matanza de Herodes. Una verdadera lección de historia del catolicismo, de una de las formas más bellas.

Rosa López, presidenta de la Asociación de Mujeres Siete Rosas, cuenta que «a pesar de que está siendo mucho trabajo estamos muy ilusionadas, va a quedar precioso» además «ver la cara a Jesús, la alegría y emoción que tiene de ver que todo esto va a ser expuesto es lo que hace que todo merezca la pena». Cada ladrillo, cada animal, cada flor, «hasta las palmeras están hechas a mano por Jesús» y es que en «este Belén no falta ni un solo detalle».

Queda una semana para su inauguración que tendrá lugar el día 30 de noviembre con motivo del alumbrado navideño del Centro Comercial Zona Este, donde se expondrá el Belén de Jesús Ors hasta el 4 de enero, con horario de 10 a 14 y de 17.30 a 20.30 y los fines de semana hasta las 21 horas.