Éxito irrevocable de la Gymkana de la discapacidad organizada por el distrito Este-Alcosa-Torreblanca. El centro deportivo Alcosa y el parque Tamarguillo han sido testigos de una jornada educativa diferente, en la que los libros han quedado a un lado para dar paso a la conciencia social.

Desde las 9.30 de la mañana, centros de enseñanza del distrito Este-Alcosa-Torreblanca han asistido a una jornada lectiva un tanto particular. Los libros los dejaron en casa. Las mochilas no cargaban estuches, reglas ni cuadernos. Pero aprender, aprendieron tanto o más que un día normal.

Primero, una proyección les mostraría cómo es el día a día de las personas discapacitadas. Cómo superan las barreras arquitectónicas que encuentran cada día y cómo podemos, entre todos, podemos derrumbarlas y hacer un mundo menos desigual. El primer paso para conseguirlo es conocer al 100% cada una de las discapacidades y ¿cómo? pues metiéndose en la piel de una persona invidente, hipoacúsica o con movilidad reducida.

Esa empatía la consiguieron a través de un completo recorrido por varias actividades de sensibilización. La primera parada era un circuito de movilidad en el que los pequeños se sentaban en una silla de ruedas y tenían que completar un recorrido dibujado por conos que tenían que sortear.

Tras esto tocaba meterse en la piel de una persona invidente. Unos antifaces en los ojos y seguir un recorrido marcado por una cuerda. No perder la orientación y adelantarse a los impedimentos que encontraban a su paso, eran las pruebas a superar en ese momento.

Comunicarse con lengua de signos era la siguiente lección. Palabras simples pero fundamentales, lo necesario para poder comprender dicha lengua y, por tanto, enteder un poco más la vida de una persona con hipoacusia. Para soltar adrenalina, se despedían jugando. Un juego en el que también aprenderían mucho. El deporte es un factor muy importante para las personas con discapacidad. En este ámbito todos somos iguales y eso lo han aprendido jugando al tenis de mesa en silla de ruedas.

Grupo por grupo iban pasando por cada actividad, según iban pasando iban disfrutando, una diversión que escondía una gran lección, una asignatura de sensibilización. Y es que si los niños de hoy comprenden y se sensibilizan con la discapacidad, los hombres y mujeres de mañana vivirán en un mundo sin desingualdades y si no ocurre, no será por el distrito Este-Alcosa-Torreblanca desde donde se están volcando por la discapacidad con talleres, actividades e iniciativas propias y novedosas que apuestan por la igualdad.