En los establecimientos cercanos al hotel Vértice solo se hablaba de un tema: el atraco a la sucursal de La Caixa. Los clientes de las cafeterías, papelerías y tiendas cercanas entablaban conversación con los dueños contándose lo que habían visto y lo que les habían contado.

León Gallego, dueño del bar Casa Luis, estaba en su establecimiento en el momento del atraco «llegó la policía en un momento, se han juntado 7 u 8 coches y ha sido muy rápido porque han entrado y han sacado a dos personas esposadas del interior y se las han llevado». Según León no hay conversación de su clientela que no ronde el suceso, a pesar de que aún había gente que desconocía lo ocurrido y se acercaban a su banco a realizar sus gestiones diarias y se encontraban el cartel de «Cerrado».

María del Carmen Cepeda, dueña de una papelería próxima al lugar del atraco, no llegaría a su local a la hora del suceso. Aún así, no pasaron cinco minutos de la apertura que sus clientes ya le contaban lo sucedido, «no he visto nada pero me han contado varios clientes que han atracado la Caixa, otro me contó que había sido a un cajero que acudía a abrir el banco. Lo que sí he visto es muchísimo movimiento de coches de policía por la zona».

Ambos comerciantes se han mostrado sorprendidos ante lo ocurrido, puesto que afirman que «en los años que llevo nunca ha pasado nada así». En las sucursales próximas a la atracada tampoco conocían un caso similar en la zona. Lo cierto es que no había vecinos que no hablase del tema o informase a los que desconocían los hechos.

Afortunadamente, no se han tenido que lamentar víctimas ni heridos a pesar de que los atracadores portaban un arma de fuego como amenaza. Todo ha quedado en un susto que, al menos, durante el día de hoy estará en boca de todos los vecinos.