Los pasillos del Colegio Santa Ana, en la calle Padre Damián número 2, acoge estos días la Exposición Fotográfica Guinea Ecuatorial: Los ojos de la esperanza. Una muestra cargada de realismo y conmovedoras imágenes del país africano. «Cada año se realiza un trabajo de la situación de la infancia en un país del mundo, a través de la Fundación Juan Bonal, de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, y posteriormente se lleva a cabo una exposición fotográfica y se traen los productos del país para recaudar fondos en un mercadillo solidario», explica Luis López, director de Marketing en la Fundación Juan Bonal y autor de las fotografías.

Una mirada a Guinea Ecuatorial con «los ojos de esperanza»Ésta es ya la décima edición de una muestra compuesta por 24 instantáneas que no deja indiferente. «Todas tienen un denominador común: se hace un recorrido entre la necesidad del país y la solución que aportan las Hermanas a ese lugar. Cada foto habla de la realidad en Guinea Ecuatorial. Un país rico en petróleo pero cuyos beneficios no repercuten en el pueblo», añade López. Aquí, queda patente la labor encomiable que realiza la Congregación. «Tienen dos misiones: una orientada a la sanidad y otra a la escolarización, Y en esas dos vertientes están trabajando. Evitar la transmisión del sida de la madre al bebé lactante es el más emblemático en África y un proyecto líder en este continente», afirma el director de Marketing.

La Hermana Raquel Mayayo es la directora de la Fundación Juan Bonal, una institución sin ánimo de lucro con el objetivo de «ser cauce y expresión de solidaridad». «En el año 2003 realizamos el primer estudio sobre la situación de la infancia en aquellos países que trabaja la Fundación Juan Bonal. Las Hermanas no ahorran esfuerzo de ningún tipo, ni dedicación y entrega, ni se libran de los sudores y paludismos. Realmente viven cerca del pueblo, intuyendo sus necesidades y saliendo al paso con cuanto son y tienen», apostilla.

Y buena muestra de ello son estas 24 fotografías de Guinea Ecuatorial que pueden visitar en las instalaciones del Colegio Santa Ana. Los rostros de quienes habitan el país y en cuyos ojos, como apunta Luis López, parpadea «una imagen de esperanza».