El gran reto que hace unos meses se planteaba el colegio Santa Ana se podría resumir en la expresión latina «Veni, vidi, vici». Y es que desde que estrenaran el musical Los Miserables el pasado mes de mayo, su obra más ardua y esperada, han tenido lleno absoluto en todas las representaciones. Dos horas y media de música en directo protagonizadas por miembros de la comunidad educativa de este conocido centro de Los Remedios.

Por ello, ante el éxito obtenido, vuelven a contar con nuevas funciones desde el pasado fin de semana. Así, se suben de nuevo al escenario del auditorio para dar vida a la famosa novela de Víctor Hugo. Quienes no hayan tenido la oportunidad de vivir el espectáculo, podrán hacerlo en los próximos pases los días 4, 5, 11 y 13 de octubre a las 19.30 horas, cuyas entradas a un precio de 10 euros están a la venta en www.tomateatro.org y en la taquilla una hora antes de comenzar la función.

Hasta la fecha han asistido «2.500 personas» a estas magistrales representaciones que realizan el grupo de teatro Tomateatro y el colegio Santa Ana. Una idea que partió del profesor de música Daniel Otero, renegando del playback y mostrando el talento de las 40 personas que actúan, entre profesores, alumnos, padres, antiguos alumnos y miembros de la Congregación, quienes cantan en vivo y en directo.

El musical de Los Miserables regresa al colegio Santa AnaEn cada función se enfrentan a más de 200 personas que componen el aforo del auditorio del centro educativo ubicado en la calle Padre Damián. Un público que se deshace en elogios en cada represetnación. «Hay tantas escenas favoritas como gustos. Hay quien sale de la sala comentando las escenas de lucha de la barricada, otros los solos de los personajes -cada protagonista tiene uno al menos-, otros las escenas corales…», explica Mariano Mejías, miembro de la compañía.

De cara a esta reposición de Los Miserables, los ensayos se han retomado antes del inicio del curso escolar, pues durante el verano «la disponibilidad del grupo ha variado considerablemente, aunque algunos miembros del elenco han realizado formación específica en teatro musical durante la temporada estival», añade Mejías. Además de los ensayos escénicos y vocales, esta magna obra requiere de un «calentamiento vocal y corporal» previo a cada actuación.

Mejías explica que «la parte más dura es la que no se ve. Todos los días ponemos en marcha un espectáculo que implica muchísimos cambios de escenografía, vestuario y maquillaje: los mismos que actuamos somos los que realizamos los cambios de decorados junto con el equipo técnico. La coreografía no acaba cuando se cierra el telón, detrás de él sigue habiendo una serie de movimientos marcados para que el espectáculo fluya con naturalidad y que el público disfrute».

De Los Remedios a Zafra

Éste además es un año especial para TomaTeatro ya que cumplen 10 años como grupo de teatro. «Tenemos ganas de celebrarlo por todo lo alto. Esperamos recuperar en noviembre «Don Juan Tenorio», que también nos ha dado muchas alegrías», comenta Mariano Mejías.

Pero las buenas noticias no cesan y la «school versión» del musical Los Miserables representado en el colegio Santa Ana ha sido seleccionado para participar en el III Certamen Nacional de Teatro Musical de Zafra «Y quién necesita Broadway». Por ello el próximo 18 de octubre viajarán hasta la localidad extremeña con una «gran responsabilidad».

Según manifiesta Mejías, «no lo esperábamos, y menos aún que nos escogieran para abrir el ciclo. Nos llamaron para comunicárnoslo justamente durante un ensayo y, tal y como lo supimos, la alegría fue mayúscula. Somos cuatro grupos de España los que participamos, otros 18 se han quedado por el camino. Estamos echando aún más horas si cabe para que el día de la participación en el concurso la maquinaria funcione sin chirriar al estar en un escenario que no es el habitual».

Fotografías: Álvaro Rodríguez Galán