Un auténtico espectáculo artístico y deportivo. El Instituto de Enseñanza Secundaria Carlos Haya de Tablada, en Los Remedios, vivió ayer una jornada de música y acrobacias bajo una novedosa actividad: Acrosport. Dentro de la programación del departamento de educación física, consiste en «montajes coreográficos creados por el alumnado dentro de una temática escogida por él y sincronizado con una música, realizando figuras con el cuerpo con un grado de dificultad acorde a su edad».

Figuras humanas casi imposibles al ritmo de la música que dejaron al público presente boquiabiertos. Éste es el cuarto año que se realiza y en el que participaron todos los alumnos del instituto, en total unos 500, desde 1º de E.S.O. hasta 2º de Bachillerato. «Es el resultado de mucho esfuerzo y muchas horas de trabajo. Y hoy había muchos nervios. Los mayores realizan figuras con más dificultades, aunque los pequeños, según su capacidad, hacen también grandes cosas», apunta Paqui Montero que junto a Rafael Montero, son los profesores de Educación Física que han organizado el Acrosport.

Los estudiantes se han convertido en auténticos gimnastas y sobre el tatami han realizado una impresionante puesta en escena. «Se consigue la implicación de todos los alumnos. Y es un ejemplo magnífico de trabajo en equipo. Todos tienen que confiar los unos en los otros. Y los padres han venido como espectadores. Así que integra a toda la comunidad educativa entre padres, profesores y alumnos», explica Lucía Pereira, directora del I.E.S. Carlos Haya. Además, desde el centro sostienen que «se logra la integración total de las personas con discapacidad, la coeducación no es necesaria por la naturalidad en el trabajo de chicos con chicas y al revés, conseguimos la inclusión de alumnos con problemas de relaciones sociales y su aceptación, la satisfacción de trabajar con los más grandes o los más delgados por su gran importancia. En definitiva es una consecución tras otra de valores que en ningún caso se podrían aunar en ninguna otra actividad».

Al ritmo de samba, chirigotas, y otras músicas, los escolares se han sumado al Acrosport desde la mañana hasta por la tarde, y a mediodía, todos han degustado una exquisita paella junto a padres y profesores. La recompensa, además de los aplausos que recibieron tras cada sorprendente actuación, llegaba esta mañana, cuando se han entregado los premios a los ganadores y se han repartido camisetas a todos los alumnos por el mero hecho de participar en esta actividad ya convertida en una tradición.