El Club Náutico Sevilla celebró ayer miércoles su tradicional Fiesta del Deporte, una multitudinaria cita en la que reconoce a sus deportistas más destacados del pasado curso. En esta octava edición, la protagonista indiscutible ha sido la campeona olímpica Marina Alabáu, mejor deportista de la sección de vela por su histórica medalla de oro en Londres 2012 en la clase RS:X. «Como el lunes mismo escuchaba de Marina Alabáu, en el homenaje que le tributó su pueblo, Mairena del Aljarafe, llegar a ser deportista de élite supone ante todo mucho sacrificio, esfuerzo, tesón, ilusión y entrega. Y sé que parte de estos valores los has aprendido en el Club Náutico», declaraba Mª Dolores Blanco-Morales, presidenta del Náutico Sevilla. Así, Blanco-Morales agradecía a la campeona olímpica «las palabras tan cariñosas que nos has dedicado en todas tus intervenciones, y por llevarnos en el corazón y que nos recuerdes como un pilar en tu formación deportiva».

La windsurfista ha visto reconocido su hito por parte del Náutico dando nombre a la Escuela de vela de la entidad, de la que surgió, que ha colocado una placa conmemorativa. Éste ha sido el momento culminante de una velada en la que Alabáu, que también lograba el año pasado los títulos de campeona europea de RS:X y mundial de RS:One, compartía protagonismo con la remera olímpica Camila Vargas, natural de El Salvador pero formada en el Guadalquivir y que en Londres tomaba parte en sus segundos Juegos, por lo que se llevaba el premio a la deportista más destacada de su sección; o Curro Manchón, que al margen de sus resultados como regatista lograba en la cita británica del pasado verano la medalla de plata como técnico de la finlandesa Tuuli Petaja en la misma clase RS:X.

«De todos ellos el Club Náutico se siente enormemente orgulloso, por supuesto por los éxitos deportivos obtenidos que han colocado al deporte español, sevillano y al Náutico en la élite del deporte internacional y que nos han convertido en todo un referente de excelencia en la formación y en la práctica deportiva», manifestaba la presidenta del Club al finalizar el acto.

El piragüista internacional y campeón de España Moshine Moutahir, el nadador Octavio Acosta, subcampeón de España; y la jugadora de baloncesto Rocío Thiriet, campeona con el Náutico en Primera Nacional, completaron la relación de mejores deportistas en una VIII Fiesta del Deporte que tuvo otro momento álgido con la entrega del Premio a la trayectoria. En esta ocasión, reconociendo toda una carrera como ejemplo de entrega y dedicación, la agasajada era la exnadadora Maite Trueba, internacional en 77 ocasiones y siete veces campeona de España, cuatro de ellas a nivel absoluto. El Premio Andalucía de los Deportes 1990, su participación en los Mundiales de Roma 90, el hecho de ser la primera nadadora andaluza en proclamarse campeona nacional o las medallas de oro, plata y bronce de la Real Federación Española avalan también el reconocimiento a esta especialista en espalda que desarrolló prácticamente toda su carrera en el Náutico antes de disfrutar de una beca en la American University de Washington.

«A lo largo de sus 60 años de historia, el Náutico se ha caracterizado por formar y acercar el deporte de competición en sus cinco disciplinas a todo aquel que ha querido practicarlo, fuera o no socio del Club, sin distinciones sociales ni de otra índole. Esa es la razón de ser del Club, por ella nos destacamos y nos reconocen, como una institución que no sólo está cerrada a sus socios, sino que se precia de tener vocación de servir de utilidad a Sevilla, promocionando el deporte y defendiendo su río», concluía la presidenta Mª Dolores Blanco-Morales.