El barrio de Los Remedios ha vivido sus días más intensos con la celebración de la Feria de abril. Atrás quedaron los farolillos, el albero y la manzanilla para dar paso a la antesala del verano. Y tras la fiesta, llega la calma. Quienes más perciben la vuelta a la normalidad son los propios comerciantes de la zona. De nuevo, los establecimientos recuperan su horario habitual de apertura y cierre, y el trasiego de clientes recobrará el ritmo poco a poco de cara a la época estival. «Esta semana es tranquila, ahora se pasa a un consumo normal, pero volverá a animarse de cara al verano. En breve comenzarán las compras de necesidad según la época, de ropa de verano, calzado, es el momento», explica Carlos Junco, presidente del Centro Comercial Abierto Asunción-Los Remedios.

Y aunque Navidad es el período de mayor repunte en estos comercios, al igual que la temporada de otoño e invierno, también aumentan las compras en las fechas previas a la Semana Santa y Feria. «Durante la semana de Feria no hay tanto consumo, excepto en los establecimientos dedicados a complementos y trajes de flamenca o zapaterías. Pero sobre todo, en los días previos, es cuando se suele vender más. Además, con el miércoles festivo, la semana es más corta, y el 75 por ciento de los comercios en Asunción cerraban por la tarde», apunta Junco. Además, hay clientes previsores que antes de Semana Santa compran «pensando en Feria y en primeras comuniones para rentabilizar al máximo su compra». Eso sí, a una semana de que comience el mes de mayo, el presidente lo tiene claro. «Cuando llega mayo, se empieza a pensar en el verano». Pero la difícil situación económica no impide a estos comerciantes seguir dando pasos para fomentar y promocionar la actividad comercial en la zona. Hace tan sólo unas semanas, celebraban la segunda edición del evento de moda ¡Viva la Primavera!, el cual, en palabras de Junco, «es positivo, todo lo que sea dinamizar y hacer cosas nuevas».

Pero hay quienes aún no dejan atrás los volantes y los lunares. En la tienda de trajes de flamenca Pepa Garrido, la actividad continúa, aunque el ritmo frenético se aminora. «En Feria nos hemos mantenido, sin aumentar las ventas, pero en general no ha estado mal. Ahora seguimos con las pilas puestas, de cara a El Rocío y a ferias de otras localidades», declara Carmen Cañaveral, propietaria del establecimiento e hija de Pepa Garrido.