Un niño de 5 años realiza 180 sumas en 15 minutos. A priori, puede parecer que se trata de un récord Guinness o de un hecho insólito. Nada más lejos de la realidad. Para los alumnos que asisten a un Centro Kumon, esto es una práctica habitual. A partir de las matemáticas y lectura se fomenta la concentración de los niños, el hábito de estudio, la autonomía del aprendizaje y la confianza en uno mismo. Éstos son algunos de los objetivos más específicos del Método Kumon, que pretende desarrollar al máximo el potencial de aprendizaje de los alumnos.

Esta red de centros de enseñanza inauguró ayer oficialmente un nuevo local en Los Remedios, ubicado en la calle Asunción 82, edificio Presidente, bloque C1. Pilar Jiménez es la profesora responsable de dirigir este centro. Tras conocer la filosofía de Kumon, no dudó en apostar por el autoempleo abriendo su propia franquicia y dejando atrás su trabajo por cuenta ajena en una empresa durante 10 años. «En 2012 empezarón con la expansión en Andalucía, me apasionó y tenía mucho interés. Hay que pasar por un proceso de selección, muy duro y que no todo el mundo aprueba», explica Jiménez. Así, el pasado mes de octubre abrió sus puertas este nuevo centro. «Con el programa Kumon los alumnos pueden ser más autónomos y autodidactas, mejorando al mismo tiempo sus hábitos y capacidad de concentración», indica.

Jiménez, psicóloga especializada en terapia de familia y gestión de Recursos Humanos, asegura que es «una metodología completamente individualizada. Mediante constancia y disciplina se consigue el hábito. Los alumnos vienen dos veces en semana al centro, y no están más de media hora. Es una sala totalmente diáfana y cada uno tiene su propio cuadernillo de cálculo y de lectura». La implicación de la familia es fundamental y el alumno debe realizar también las tareas en su casa.

En silencio y sin distracción alguna, cada alumno avanza según su ritmo. «Los más pequeños, niños de 3 años por ejemplo, tienen más dificultad para ser autónomos, casi todo el tiempo trabajan con el profesor. Los mayores sí tienen mayor autonomía. Existen una serie de niveles, y cada nivel de matemáticas y de lectura cuenta con 20 cuadernillos. Hay niños que necesitan más repeticiones o más tiempo para asimilar nuevos contenidos y hay niños que avanzan y no repiten cuadernillo», explica. La educación tradicional no permite esta atención personalizada en cada clase, sin embargo, mediante el Método Kumon, es posible.

Además, realizan dinámicas que recompensan el trabajo bien realizado. «Cuando finalizan la tarea, si ha trabajado bien, ha traído el trabajo de casa, se les da unas pegatinas que pueden canjear por dinero Kumon. En un rinconcito, tenemos una pequeña tienda y pueden pagar con dinero Kumon para conseguir lápices, cuadernos, etc.», sostiene la profesora.

Fundada por Toru Kumon, profesor de matemáticas en Osaka (Japón), hace 50 años, cuenta actualmente con más de 25.000 centros en todo el mundo donde se imparte formación a 4.400.000 alumnos, que avalan el método del profesor japonés.