La Fundación Juan Bonal, creada por las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, ha puesto en marcha «todos los resortes a su alcance» para colaborar con la tragedia de Filipinas y «tender una mano a los necesitados». La ONG de la comunidad religiosa está presente en más de 30 países de todo el mundo y precisamente en el país que recientemente ha sido sacudido por el tifón Haiyátrabajan en diversos centros y colegios.

Y aunque el desastre no ha alcanzado a ninguno de ellos, explican que «la Fundación Juan Bonal y las Hermanas en Filipinas se hallan firmemente comprometidas con la necesidad y se están movilizando rápidamente para ayudar a paliar la situación de emergencia». Para ello, están «planificando las acciones para una respuesta inmediata», y han detallado en la página web del Colegio Santa Ana los números de cuenta bancaria para recibir los donativos. El objetivo es colaborar y paliar los efectos devastadores que han sufrido en esta zona de Asia. Así, quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de las dos cuentas que la Fundación Juan Bonal mantiene abiertas: 2085-0129-03-0330053678 (Ibercaja) o 0075-0006-04-0702713158 (Banco Popular) detallando el concepto «emergencia Filipinas».

Las Hermanas de Santa Ana llegaron a Filipinas en el año 1990 y desde entonces gestionan diversos centros de salud, colegios y dirigen el centro-hogar Eisie Gaches de Filipinas en el que se atiende a más de 600 niños y niñas con discapacidad. Actualmente, esta comunidad está presente en «más de 300 centros de trabajo repartidos por los 5 continentes».

Así, desde Los Remedios han querido tender una mano a Filipinas y aportar toda la ayuda posible a esta catástrofe, haciendo un llamamiento a la solidaridad. Las áreas de actuación sobre las que se centran estas misioneras repartidas por todo el mundo son «sanidad, educación, formación profesional, nutrición, inclusión social e infraestructuras». La Congregación realiza gran parte de su actividad «en los países en vías de desarrollo, proporcionando ayuda a personas, organismos y entidades sociales que sufren necesidades y carencias propias de los pueblos más pobres».