Hasta el patio central del Colegio Santa Ana, ubicado en la calle Padre Damián número 2, han llegado multitud de artesanías de todo el mundo. Auténticas joyas y variados objetos que componen el tradicional Mercadillo Solidario que organiza este centro con el objetivo de recaudar fondos para la Fundación Juan Bonal, de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana. La solidaridad une de nuevo no sólo a esta comunidad educativa sino a vecinos de todo el barrio, que hasta el próximo 14 de junio podrán acercarse hasta este mercadillo de lunes a viernes en horario de 11.00 a 13.30 y de 17.30 a 20.30 horas.

Las artesanías del mundo llegan a la calle Padre DamiánDecenas de voluntarios colaboran en esta iniciativa que durante años llevan organizando con fines benéficos para las diferentes misiones que llevan a cabo las Hermanas de Santa Ana en 29 países de todo el mundo. Desde figuras de madera, colgantes, cinturones, anillos, pulseras, joyeros, ropa, hasta libros, juegos o vajillas para el hogar. Un sinfín de productos expuestos en diversos stands a precios muy asequibles y populares. En algunos casos, se trata de artículos que donan familias y «que ni siquiera han estrenado», apunta una de las profesoras del Colegio Santa Ana. «Muchas cosas vienen de la India, como las telas y algunas artesanías, otras de países de África o de Sudamérica», prosigue la voluntaria. Y es que, según apunta, «los materiales de estos originales diseños proceden de piedras auténticas: corales, turquesas, nácar, etc. En estos países las hacen en algunos casos con diseños más clásicos, pero son verdaderas joyas». Además, están a la venta telas pintadas y sedas que pueden servir como «cuadro, o para poner encima de un sillón». Asimismo, libros infantiles desde 1 euro y juegos, por ejemplo, una baraja de cartas, por apenas 2 euros.

Aquí desde los mayores hasta los más pequeños pueden encontrar productos para no dejar pasar la oportunidad y, al mismo tiempo, colaborar con una buena causa. Un motivo más que suficiente para visitar el Colegio Santa Ana y disfrutar de este generoso mercadillo. Originales artesanías que tienen un valor mucho mayor que el económico y detrás de cada pieza, existe una oportunidad para aportar un granito de solidaridad.