Nervios y mucha concentración. Hoy tiene lugar una de las convocatorias que se realizan durante el año para los exámenes de la Universidad de Cambridge en el centro de idiomas Macarena. Cientos de alumnos pasan por este proceso con el objetivo de conseguir el título que les acredite algo tan valorado hoy día por las empresas en el mercado laboral: su nivel de inglés.

«Somos uno de los dos centros organizadores de exámenes de Cambridge que existen en Sevilla, y tenemos diferentes niveles, para jóvenes y para adultos», explica Beth Dewitt, team leader y ahora también directora de un centro recientemente inaugurado en Nuevo Torneo. Hoy les toca el examen oral a los jóvenes, con edades comprendidas entre los 14 y 17 años. «Marzo, junio y diciembre suelen ser las épocas donde se concentran los exámenes, y se dividen en varias partes, con exámenes orales y escritos. Por ejemplo, el próximo sábado 1 de diciembre se examinan 147 alumnos en tres exámenes distintos», apunta Dewitt.

Sin duda, el título más demandado es el B1, «como comprobante de nivel de inglés cada vez más solicitado». Y es que los niveles de referencia de estas pruebas son comunes al resto de países en el mundo, de ahí el prestigio de la Universidad de Cambridge. «Puedes ir a Sudáfrica o a Hong-Kong y si tienes el First Certificate, saben qué significa perfectamente, ya que se hacen los mismos exámenes en todo el mundo, y en las mismas fechas», declara Dewitt.

Nadie, ni siquiera el profesorado del centro, conoce los ejercicios hasta el instante en el que se realizan. Estos exámenes vienen directamente de la Universidad de Cambridge, tras haberse fijado previamente un calendario inamovible, y el proceso hasta llegar al alumnado es muy riguroso y estricto. Prácticamente precintados, se abren delante de los alumnos y una vez que han terminado, se vuelven a empaquetar. Todo bajo control para evitar cualquier filtración y garantizar el secreto de cada prueba, de ahí que su reconocimiento sea internacional.

Ainara Ferrero entró en el centro de idiomas Macarena hace 3 años, y ya ha pasado por varias pruebas. «Terminé la carrera y para acceder a un puesto de trabajo era ya casi requisito indispensable hablar inglés, así que tuve que aprender y ya estoy en el nivel A8, que corresponde al Advanced», afirma. Asegura que las pruebas son difíciles pero merecen el esfuerzo para adquirir cualificación. Gracias a ello, no sólo ha mejorado su nivel de inglés sino también ha conseguido un puesto de trabajo en el mismo centro, donde cada día se comunica en inglés con profesores nativos que aún no hablan español. Ya pasó por este gran momento que hoy vivirán decenas de alumnos para superar una de las pruebas que, a buen seguro, les será útil para consolidar su nivel inglés y abrir las puertas un poco más al mercado laboral.