Circada ha llenado las calles de la ciudad de Sevilla este fin de semana, y también la Torre de los Perdigones. Han sido tres días 7, 8 y 9 de junio. Como cada año llega a una de las citas más importantes del festival: La Gran Gala Circada. Una gran gala que ha incorporado importantes números. Es una forma de reconocer el enorme nivel de los artistas que este año participan en esta recién inaugurada sección. Se ha contado con la excelencia de los contenidos, sumado a los artistas previamente seleccionados, con estos ingredientes la diversión y la espectacularidad han estado está garantizados.

Por fin llegó el Loco Brusca a Circada. Tres décadas de creación artística, cientos de actuaciones, decenas de festivales por todo el mundo. Tres décadas casi en nuestro país para un argentino que ha batido todas las marcas de éxito a través del continuo ensayo-error que es la calle. Speerman es, sin duda, el personaje y espectáculo mítico de Loco Brusca, con más de 20 años en acción y su nueva y perfeccionada versión «Speerman Returns». Energía pura, ha sido un espectáculo explosivo de clown y circo que le han dado una vuelta de tuerca a las posibilidades de interactuación con el público y al concepto de showman.

Circ Bover con Transhuman desde Mallorca al Festival Circada, con su especial fórmula de circo «teatral», donde la técnica es la indiscutible protagonista malabares, equilibrios, pero sobre todo es bien conducida en el fluir de la historia que cobra también especial importancia. Se trata del circo dentro del propio circo y un canto al oficio de artista, un nómada como indica el propio título del espectáculo, siempre dispuesto a desplegar sus cacharros para hacer feliz al público, así como de acudir con ellos allá donde se le necesite.

El arte y la vida en trashumancia. Un espectáculo completo con música en directo a cargo de un singular hombre orquesta y una escenografía acorde con la temática del espectáculo: desplegable, replegable, móvil, polivalente y el carromato del artista, siempre preparado para emprender el próximo viaje.

Regresan a Circada los burgaleses, Los Kikolas, lo hacen respetando sus señas de identidad, con un nuevo reto artístico que lleva por título «Sin remite», una puesta en escena muy cuidada y cierto toque romántico y añejo, muy teatral, además de un predominio brillante del humor gestual y una escenografía sorprendente. En esta ocasión, homenajean al charlatán de feria hábil voceador de pócimas, rinden culto al tradicional oficio de cartero, desde una mirada clásica. El público asistió a un desfile de técnicas donde no faltaron pelotas de rebote, la escalera libre y manipulación de objetos, en un espectáculo que tiene un referente claro, el cómico francés Jacques Tati, y su cortometraje «L´Ecole du Facteurs».