Cristina Lozano, monitora del taller de Conocer Sevilla, en su primer año de clase se ha sentido muy unida a los alumnos, «me ha dado pena de que termine el taller, los alumnos me han apoyado muchísimo y se han adaptado al modo de dar mis clases». Han sido tres horas a la semana muy bien aprovechadas, o por lo menos eso han dejado claro los alumnos de Cristina que no han dejado pasar esta última visita del curso viajando a un lugar repleto de vestigios como es Osuna. En esta última cita, Cristina ha hecho entrega de un dossier con material del curso con el fin de que los alumnos no pierdan el contacto de las clases.

Como tenían previsto, salieron de Sevilla a las 9.00 horas, llegando a Osuna a las 10.30 horas, bajo un sol de justicia soportando los más de 40 grados, los 51 alumnos han disfrutado de este instructivo viaje. Nada más llegar, pudieron contemplar la Escuela Universitaria de Osuna, un edificio de estilo renacentista con un rico patrimonio cultural, una construcción de 1548, su autor el IV Conde de Ureña, Don Juan Téllez Girón, a continuación la visita se desplazó a la Colegiata de Osuna destacando las obras de Ribera y el Panteón Ducal, una cripta de estilo plateresco y un patio a doble altura ricamente decorado, han podido deleitarse con la Salve Rociera acompañado por el antiguo órgano del siglo XVI, también han pasado por el Monasterio de la Encarnación sin dejar pasar la oportunidad de comprar dulces típicos de las monjas.

Durante el curso, Cristina explica que las clases han sido eminentemente prácticas, tomando como base la historia del arte diferenciando los estilos artísticos. Comenzando con el mudéjar y la llegada de Fernando III a Sevilla hasta desembocar en la arquitectura civil más modernista dentro de las primeras vanguardias. Aquí en Sevilla como en otras ciudades encontramos la peculiaridad de ver mezcla de estilos artísticos, un mismo edificio puede estar compuesto por estilo barroco, renacentista o mudéjar en los diferentes elementos que componen el conjunto histórico artístico. Además, las clases prácticas han ido siempre acompañadas de una descripción detallada de la biografía de artistas, incluyendo las características de cada estilo y sus obras.

Hemos seguido una ruta de visitas con cada expresión artística, explica Cristina, «hay mucha sed de cultura, ellos me han mostrado sus inquietudes y estas clases me han impulsado a enfocarlas de manera más dinámica, todavía hay mucho por descubrir en Sevilla».

Son alumnos con mucha experiencia en esto de Conocer Sevilla, más de seis años recibiendo conocimientos, pero siempre el enfoque y la visión que aporta cada profesor es diferente, «yo me he centrado no tanto en fechas sino en el estilo y en lo artístico, considero que las fechas se pueden olvidar y es más fácil consultar en un libro que encontrar otro tipo de explicaciones. Las clases han sido una experiencia única para mí, a medida que he avanzado en el curso ellos han propiciado que me soltara mucho más en las clases, han sido unos alumnos muy inquietos y participativos».

De las visitas que han realizado durante el curso las que más han gustado, ha sido San Isidoro del Campo, La Catedral, Los Alcázares, Monasterio de San Clemente, Santa María de las Cuevas en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo con la exposición de García Ramos. En esta última visita todos los alumnos han querido dejar plasmadas sus firmas en agradecimiento a Cristina y a este viaje tan especial.