Una de las maravillas que aguarda la ciudad de Sevilla es su relación incuestionable con el mundo del arte. Buena muestra de ello la encontramos en el Museo de Bellas Artes de la ciudad con la figura solemne de la escultura de San Jerónimo Penitente, esta obra se integra dentro de la colección del escultor Pietro Torrijiano. Este artista italiano ha sido uno de los precursores del Renacimiento y gracias a sus viajes difundió esta tendencia artística por toda Europa.

Barrio de la MacarenaAsí, recordando las clases de historia del arte descubrimos que Sevilla tiene uno y mil rincones para poder contemplar las manifestaciones artísticas que han recorrido siglos de historia y aquí en la Macarena, muy cerquita del arco y del antiguo Hospital de las Cinco Llagas, se encuentra la reconocida alusión a este escultor que dejó su impronta en nuestra metrópoli, además en este mes se conmemora el 486 aniversario de su fallecimiento en 1528.

Según diversos estudios, los orígenes de esta calle quizás se remonten al siglo XVI, en que ya existía el barrio extramuros de la Macarena, que es reconocido según el dibujo de Bardi de estos años, presenta la configuración que conservará hasta la segunda mitad del siglo XIX.

Torrijiano, en el padrón de 1665 aparece como Hornos y más adelante Horno de la Resolana, topónimo que conserva hasta 1859, en que, coincidiendo con una reforma general del nomenclátor del barrio, se le da el nombre actual. Se perpetuaba así la memoria del escultor italiano Pietro Torrijiano D’Antonio que después de trabajar en Roma, Siena, Amberes e Inglaterra en 1521 llega a España, para trabajar primero en Granada y luego en Sevilla.

San Jerónimo de TorrijianoDe su obra, más significativa, San Jerónimo, realizada a tamaño natural, sorprende su expresiva cabeza, sus proporciones y el espléndido estudio del desnudo que revela conocimientos anatómicos, la escultura de San Jerónimo tuvo una repercusión muy importante no sólo en Andalucía, sino también en Italia. Su iconografía sirvió de modelo e inspiración constante a los artistas españoles, fue elaborada en barro cocido, técnica muy usada en Italia que enlaza con la tradición de la escultura sevillana desde el siglo XV.