En estas fechas próximas al otoño, son muchos los concursos de pintura rápida al aire libre que se convocan desde diferentes municipios y ciudades de la geografía española. En este sentido, dar a conocer el concepto ‘plen-air’, (del francés), bajo la palabra ‘plenairismo’, como destreza que se ejecuta bajo esta modalidad pictórica. Se trata de la actividad de pintar el paisaje con todos sus componentes estando dentro del mismo, realizada total o mayormente in situ o también es conocida como tradición paisajista francesa.

En este sentido, destacamos la figura de Emilio Sánchez Perrier como una de las más importantes figuras del paisajismo en nuestro país. De su obra, quedan importantes muestras de una pintura inspirada en ambientes naturales, paisajes otoñales…captando a la perfección los días nublados, los entornos vivos, las zonas rurales, los pueblos pesqueros…Entre sus obra se encuentran paisajes de Sevilla, París, Marruecos…

sanchez-perrier2Sus estudios en la pintura comenzaron a los trece años de edad cuando entra a formar parte como alumno de la Academia de Bellas artes de Sevilla, mientras trabajaba como relojero con su padre. Más tarde estudiará en la escuela de Bellas artes de Madrid y en 1879 se instala en París y cursa en los estudios de Auguste Bolard, Jean-Léon Gérôme y Félix Ziem, expone en la Real Academia de Londres y en el Salón de París, tras esto su pintura se vuelve más realista con la aparición de la fotografía, buscando la perfección de los detalles en sus paisajes.

Su estilo, con atmósfera de pintura romántica es muy apreciado tanto en Europa como en los Estados Unidos, pudiendo reencontrarnos sus obras tanto en importantes colecciones privadas como en distintos museos, el Museo de Bellas Artes, el Museo de Carmen Thyssem en Málaga, su obra cosechó grandes éxitos en vida y alcanzó el mercado internacional, de este modo llegará a ser nombrado miembro de la academia de las Bellas Artes de Sevilla. En 1890 vuelve a España, mientras que en Francia es nombrado miembro de la Sociedad Nacional de Bellas Artes. Con su regreso fundará una colonia de paisajistas en Alcalá de Guadaira.

En la historia de arte, Sánchez Perrier tiene un lugar privilegiado, en vida cosechó muchos éxitos, fue un artista intuitivo, sin lugar a dudas la mirada casi perfecta de sus cuadros no deja indemne a nadie, las diferencias entre una fotografía y su pintura son casi imperceptibles, su formación, situada en el tardo romanticismo y después de pasar por los salones de París y exponer en la Royal Academy de Londres, revolucionó el panorama artístico español. Sánchez Perrier, no solo célebre por su pintura de paisajes sino por sus escenas de agua o sus pinturas escénicas de Venecia en las que representa vistas intimistas de la ciudad.

La calle Sánchez Perrier se rotula en 1913, en memoria de este pintor andaluz, especialista en la pintura paisajística y maestro del paisajismo realista, la calle que lleva su nombre figura ya trazada en un proyecto de parcelación de 1907, de la Huerta del Barrero (o el basurero), y la del Zapote o (Alcántara). En 1921, Juan Talavera redacta un nuevo proyecto para prolongarla hasta camino Cantalobos, actual Doctor Leal Castaño, pero nunca se llevó a cabo. Actualmente se cruza con Froilán de la Serna y confluyen en ella Fernando Álvarez de Toledo y Dionisio Alcalá Galiano.

En los últimos años de vida su estilo es ajustado y luminoso, se acerca al impresionismo francés, fue en la ciudad francesa a comienzos de los años ochenta, lo que hizo surgir en el artista una nueva concepción del arte, tornando de este modo su pintura hacia una visión completamente naturalista.