Directamente desde Pesaro (Italia) a Sevilla pasando por ciudades como Argentina, Chile, Uruguay, Alemania o Francia, llega Francesco Manna músico instruido en flauta travesera, estudió en el conservatorio Rossini de Pesaro durante 8 años. Llegó a España por primera vez en 2000 y ya en 2005 se mudó para hacer su vida en Sevilla. Francesco explica que «aquí he conocido a gente otras culturas y otros países, mi ciudad Pesaro está más alejada de los movimientos culturales ya que es una ciudad de provincia, llegar a España me ha permitido acercame a la cultura del flamenco y a la música autóctona andaluza, he conocido a músicos de diferentes países». Mañana viernes deleitará a los asistentes junto a la pianista Anabel Pérez con el concierto de música cubana en el Ciber Centro situado en la calle José Díaz a las 21.00 horas en la barriada de Macarena Tres Huertas.

Francesco apuesta por la investigación y el mestizaje musical, colabora con varias orquestas sinfónicas, teatros y festivales líricos sin olvidar la música de cámara. Forma parte de heterogéneos proyectos tales como Novitango, Praça Onze, Utopía, Zapping, Café Cohíba, donde además de conservar sus raíces clásicas, abarca diferentes estilos musicales.

Desde el 93 ha estado trabajando con un grupo de música Argentina, tocando tango argentino, la música tradicional de Brasil, jazz, fusión y flamenco. «Siempre he sentido atracción hacia la música de otros países con raíces culturales además de la música clásica que es en lo que me he formado». En las diferencias que se encuentran entre la música popular y la música clásica, por un lado la popular tiene mucho espacio para la improvisación, no es tan cerrada con lo que está dotada de una aportación personal mayor, el componente rítmico y la articulación tiene mucha importancia, la música clásica es más encorsetada en el sentido de que sigue unas normas a través de partituras en las que se registra absolutamente todo. La música refleja todos los aspectos de la emoción humana como pueden ser la alegría o melancolía dependiendo del momento y la pieza, no me puedo imaginar haciendo otra cosa».

«Hay que acercarse a la música popular con mucha humildad conociendo raíces y estilos, la aportación que hace la flauta travesera, muy utilizada en los grupos de charanga, compuesto por muchos instrumentos de viento, está llena de ritmo y vitalidad, hemos comenzado como proyecto con la música de cámara en dúo», asegura. Además de tocar Francesco también da clase en la Escuela de música Albéniz en Tomares.

Este viernes, interpretará fragmentos con reminiscencias de Cervantes, Saumel, José White, Lecuona y Leandro Valdés, estos son autores del siglo XIX que han escrito danza, contradanza y danzone, un género muy de moda en esa época, con este estilo se fusiona la estructura de la música europea con los ritmos de la música cubana tradicional, se crea una mezcla interesante, como se trata de una pieza muy cortita se intenta ampliar con la improvisación, explica Francesco.

El proyecto «Entretejas» surge de la asociación Madraza, tocar al aire libre en un espacio abierto y diáfano buscando sonidos acústicos resulta muy interesante. «Ahora estoy con otros proyectos de música brasileña «Praça Onze» en alusión a una plaza emblemática de Río de Janeiro donde se toca «Choro», con esta actuación ha estado en Murcia y Valladolid, otro de los espectáculos, la obra de teatro infantil llamada «El Viaje de Berta». Para este verano y con motivo del bicentenario de «Giussepe Verdi» va a homenajear al compositor y músico italiano con un completo programa de música clásica, se celebrará el 28 de junio en los Reales Alcázares. Ha grabado para sellos como Oriente Musik (Berlín), Amiata Records, DNA, Zanfoña Music y la Radio Nacional Italiana Rai3.