Miguel Galván presenta su colección de globos de papel maché donada al centro cívico San Fernando. Desde que aprendió la técnica del papel maché con gran éxito, acerca su afición a las personas que quieren aprender. Su realización es laboriosa, dedica aproximadamente 4 horas cada día durante una semana, con materiales reciclados, cola y tempera, se obtienen maravillosos globos decorativos que cuelgan del techo para adornar fiestas, habitaciones infantiles y cualquier espacio que necesite ser avivado.

Con este trabajo consigo crear ilusión y admiración entre las personas que ven mis trabajos, «gracias al papel maché he conseguido salir de la soledad en la que estaba sumido, ocupo mi tiempo a través de la creatividad artística, esta actividad me ha permitido salir y no encontrarme solo, he descubierto una afición bonita y muy valorada».

Son globos caracterizados por el color, la originalidad y los temas de Sevilla, en los que Miguel identifica su vida, «esta actividad me llena, me da paz, mi vida ha cambiado, esta etapa creativa te permite desarrollarte como persona». Todo en la vida es evolución y etapas como la elaboración de mis globos, el comienzo es complicado, el proceso es entretenido y el resultado es fantástico, todos me animan a que siga con esta afición, «según el estado de ánimo pinto de una manera u otra, mis primeros globos primeros tenían unos tonos más oscuros, apagados y ahora reflejan luz, esa luz que me faltaba».

En papel maché ha realizado zeppelines, submarinos, helicópteros, son 100 ya los globos que ha hecho, «he mejorado mucho en mi técnica, lo más complicado es el comienzo, he ido introduciendo elementos novedosos», tiene como proyectos inmediatos la realización de planetarios. Son globos únicos, personalizados a petición del cliente, «cobro a través de los halagos de las personas».