El Hospital de las Cinco Llagas se erige como uno de los edificios más singulares desde el punto de vista arquitectónico, Alonso Morgado lo ha calificado como «Alcázar de Reyes«, «es el edificio más importante fuera de la muralla de Sevilla», es una de las conclusiones a las que ha llegado la Asociación Histórica del Retiro Obrero, una organización que tiene como objetivo la difusión del patrimonio histórico del barrio de la Macarena.

La Asociación Histórica de Retiro Obrero y en palabras de su presidente Basilio Moreno, quiso hacer una mención especial al Distrito Macarena por la intervención social y el apoyo a este tipo de iniciativas que sin duda aumentan el interés sobre edificios históricos de interés común que forman parte del patrimonio histórico de la ciudad.

En esta jornada se ha hecho un extenso recorrido sobre las diferentes etapas históricas del Hospital de las Cinco Llagas, actual Parlamento de Andalucía. Esteban Moreno, profesor de historia felicitó a la asociación ARHO por su trabajo en un barrio singular, resalta «que el patrimonio es para todos y destaca la necesidad de dar a conocer los elementos que componen nuestra vida».

Tras estas palabras se han mencionado distintos períodos históricos, la época imperial romana en la cuál «la ciudad vivió un crecimiento hacia el oeste donde se instauró la industria alfarera, situada próxima al río Betis, la época imperial se extiende a toda la ciudad, de este modo la calle San Luis también fue considerada una auténtica Necrópolis, pasando por la Sevilla visigoda y almohade repleta de huertas, arrabales, cementerios y basureros, legamos a la Sevilla cristiana en 1248 con el Hospital de San Lázaro».

En su concepción inicial el Hospital de las Cinco Llagas daba servicio al ciudadano y «la hospitalidad era una de las premisas fundamentales, lo que se puede considerar como un espacio cristiano para morir». Es Doña Catalina de Ribera la encargada de fundar este hospital, «con el objeto de atender a personas», el nombre de las cinco llagas hace alusión al dolor de Cristo, allá por 1545 los Afán de Ribera y la casa de Portocarrero compran los extramuros para el hospital, llevándose a cabo un concurso de ideas y una comisión que estudia los hospitales más modernos de la época, tal es el caso de Toledo, Santiago o Granada.

En la descripción arquitectónica del edificio toma forma el racionalismo renacentista en la planta del hospital, las grandes extensiones hasta las murallas de la Macarena alternando con patios más pequeños, arcos triunfales, portada con superposiciones de órdenes, alternancia de colores, mensajes simbólicos de virtudes como fe, caridad y esperanza. El recorrido finaliza con la fase de restauración y rehabilitación hasta la actualidad.