Al igual que Williams Tennessee cuando en su apartamento podía escuchar el sonido de dos tranvías, el de la ruta «Deseo» que iba por la calle Real y el de la ruta Cementerios que iba por el canal, el tranvía de la Macarena se escuchaba por la Avenida de Miraflores, el Arco de la Macarena o el mismísimo cementerio de la ciudad, allá por el año 1899. Disponía de varias líneas que cubrían varias rutas, la línea circular uno, hacía Plaza Nueva, Macarena y Puerta Osario, se estrenó en 1899 y se clausuró en 1959.

La línea 2 era punto de conexión entre la Plaza Nueva, Puerta Osario y Macarena, del mismo periodo que la anterior, realizaba un recorrido extenso, el ticket oscilaba los 10 céntimos de la época. La línea 4 hacia Plaza Nueva, Macarena, Cementerio, 1903 a 1940. La línea 13 ya en los años 40 hacía Macarena-Cementerio, recorrido que se prolongó hasta los 60.

Y es que por las calles de la Macarena pasaron muchos tranvías que transportaban a cientos de personas que hacían uso de uno de los primeros medios de transporte motorizados para ser desplazados a los centros de trabajo industrial. En la parte delantera de este vehículo, como en la actualidad se describía la ruta mediante unas tablillas empleadas por los tranvías de Sevilla, eran de diversos colores, debido a que cuando aparece este nuevo sistema de transporte la población es, en su gran mayoría, analfabeta y ello le facilitaba la distinción de cada línea.

A mediados del siglo XIX el incipiente transporte urbano de Sevilla empleaba unos carromatos arrastrados por mulos o caballos percherones cuyas ruedas poseían bandas de goma maciza para ofrecer cierta comodidad de los usuarios.

Los primeros pasos para la electrificación de la red tranviaria sevillana se darían en el año 1896, cuando Ramón María Lobo presentó en el ministerio de Fomento, un proyecto para proceder al cambio de la tracción animal por la eléctrica.

Los sevillanos acostumbrados a los relativamente tranquilos carruajes de tracción de sangre, vieron con recelo al tranvía eléctrico que, nada más ponerse en circulación, propiciarían diversos accidentes. La compañía inauguraría oficialmente el nuevo sistema de tracción en la línea de la Puerta del Osario.

Con motivo de la muestra industrial que hace el Distrito Macarena a través de la exposición «Fabricado en la Macarena», el recorrido por la historia del transporte público en la ciudad de Sevilla y en la Macarena es inevitable. Todo comenzó con el tranvía, dejando ver aquellos cambios sustanciales que ha sufrido la ciudad a través de sus vías, vehículos y calles.

Hasta testimonios de poesías tranviarias han quedado. La publicación «125 años de transporte público en Sevilla» de Manuel Galán Eruste y Miguel Cano López Luzzatti, dan buena muestra de ello:

«Es una cosa amarilla que corre haciéndole ¡tilín! Salta, baila, brinca, chilla y cruza alegre Sevilla, del uno al otro confín. No es pescado y tiene cola, No es un guiso más huele a coles, Y aunque parezca trola, Le aseguro, tiene troles. Va de Osario a Macarena pero siempre entre dos vías. ¡Aciértalo tu morena porque se llama…!»

En la línea inaugural, Macarena disponía de 2500 metros de longitud. Durante un par de siglos fue el medio de transporte más popular y económico con el que contaba un gran número de poblaciones pero también se convirtió en el centro de discusión de muchos debates a favor y en contra de su uso en las grandes ciudades.

Hace apenas tres décadas y bajo las órdenes de la evolución, según los expertos el tranvía quedó anticuado y poco ecológico… Paradojas de la vida, desde hace un lustro, encontramos que todas esos núcleos urbanos que un día renegaron del tranvía ahora vuelven a levantar sus calles para poner de nuevo los rieles y las catenarias. Seguramente son muchas las historias que se contaban, de camino al lugar de trabajo, a los centros sanitarios o a los hogares.

Lo que no ha cambiado es que el transporte público hoy día sigue siendo un medio indispensable para los ciudadanos, a pesar de disponer de vehículos propios, son muchos los usuarios en Sevilla que cada vez más utilizan el servicio público y es que en el caso de los autobuses, Tussam captó en el pasado ejercicio dos millones de nuevos viajeros, lo que supone un crecimiento real del 2,6% en número de pasajeros, realizó 102.225 vueltas, recorriendo 1.458.188 kilómetros.

La demanda de la red de líneas se ha situado en 6.468.748 viajeros, un 1,9% superior a la de febrero de 2014, 118.642 viajeros, «movilidad aseguró que esta tendencia es el resultado de las mejoras en el servicio y de la orientación al cliente, con ampliaciones en algunas líneas, incrementos de la oferta, la mejora de velocidad comercial, o la puntualidad».