ParArte es un nuevo espacio artístico ubicado en la Ronda de Capuchinos número 7, en un coqueto callejón junto a víveros «La María». Este lugar abrió sus puertas hace apenas 20 días con el objetivo de convertirse en una escuela-taller, un centro para albergar galerías de arte, para vender productos, para impartir cursos monográficos… en definitiva, para desarrollar y vivir el arte en todas sus vertientes.

La iniciativa parte de Pedro Pablo Gómez, un arquitecto que, con tan sólo mencionar su profesión, explica la causa de este proyecto. «Es una forma de buscar una salida. Aún lo estamos construyendo y reformando», apunta. Gómez cuenta con la colaboración de profesores especializados en diferentes materias que serán los encargados de impartir talleres para todos los públicos y gustos. Así, entre las múltiples actividades que ofertan, se encuentran talleres de labores como corte y confección, punto, ganchillo, bordado, patchwork o bolillos entre otros, dibujo, pintura, grabado, serigrafía, pirograbado, restauración de muebles y objetos, cerámica, manualidades como papiroflexia, flores secas, bisutería en tela y cuero, montajes de belén o adornos para la casa y de navidad, entre muchas otras disciplinas. ParArte, un nuevo espacio artístico en la MacarenaSiempre que reúnan un mínimo de alumnos, aunque para más información se puede contactar en info@pararte.com.

«Se trata de un espacio multidisciplinar donde no pedimos matrículas, sólo se paga el curso mes a mes. Los precios oscilan desde los 25 a los 45 euros mensuales el más caro, son precios asequibles», apunta el promotor. Y aunque acaban de ponerlo en marcha, ya cuentan con varios cursos en activo como el de costura, corte y confección y restauración y sistemas de representación, éste último destinado a quienes provienen de Bellas Artes.

La unión hace la fuerza

En este lugar confluyen un buen número de artistas que ponen a disposición de los alumnos interesados sus conocimientos y experiencia profesional. Es el caso de Margarita, decoradora, ceramista y restauradora profesional que ha trasladado hasta ParArte su propio taller de trabajo. «Aquí imparto clases y a su vez, realizo mis trabajos particulares. Hacerlo en un espacio como éste es más divertido y creativo al compartirlo con más gente. Lo que no se le ocurre a uno, se le ocurre a otro. No nos queda más remedio que unirnos», explica la monitora.

En su especialidad, «paciencia y tiempo» son los requisitos indispensables para recobrar la vida de muebles casi desvencijados. Entre sus álbumes de fotografías, muestra orgullosa los trabajos realizados, objetos a punto de ser condenados al olvido, desechables, que transforma en verdaderas obras de arte.

Como Margarita, son muchos los profesionales que se han «asociado» a Pedro Pablo Gómez para hacer uso de este espacio, para poner su talento al servicio de todos los públicos. Pretenden también impartir talleres para los más pequeños. Una labor incipiente que, poco a poco, hará de ParArte un templo artístico.