La plataforma «Salvemos la Fábrica de la Trinidad» aplaude la iniciativa. Una nueva perspectiva para la manzana que ocupa la Fábrica de Vidrios de la Trinidad, que mantenga la totalidad del conjunto, tanto las edificaciones como el espacio vacío, y lo haga permeable a la zona residencial circundante.

Esa es, básicamente, la nueva propuesta de ordenación redactada por la Gerencia de Urbanismo para este complejo, uno de los pocos ejemplos de Patrimonio Industrial que se conserva en Sevilla, declarado Bien de Interés Etnológico en 2001, en base  a lo cual se encuentran protegidos la nave principal, la chimenea y unos restos arqueológicos.

Tras años de inacción respecto a este sector, cuya ordenación pormenorizada está recogida en un Plan Especial de Reforma Interior del año 2002 que contempla, únicamente, la conservación de los elementos protegidos, la iniciativa presentada ahora por la Gerencia de Urbanismo responde a la intención de Ayuntamiento y asociaciones ciudadanas de extender la protección a otras partes del complejo, asumiendo con ello un Acuerdo Plenario de marzo de 2011 en el que, a instancias de la plataforma «Salvemos la Fábrica de la Trinidad», se aprobó solicitar a la Consejería de Cultura la ampliación de la zona protegida.

De acuerdo con esta intención, desde la Gerencia de Urbanismo se ha realizado un replanteamiento de todo el sector, de manera que el protagonismo del mismo lo ocupe el conjunto fabril, rescatando tanto las naves como los espacios libres, entendiendo éstos como una oportunidad de uso y disfrute para el barrio.

Así pues, se plantea mantener la huella dejada por el conjunto industrial en la trama urbana con toda la dimensión cuadrangular de la parcela, manteniendo el muro-fachada y el acceso por la Avenida de Miraflores, los espacios y los recorridos alrededor de las edificaciones. Se apuesta, especialmente, por el mantenimiento del gran espacio vacío, que limita con la avenida, y que representa todo el patio de operaciones de la actividad industrial.

De esta forma, se frena el proceso de fragmentación de la manzana, se mantiene la totalidad de la misma y se recuperan los espacios fabriles y la imagen de unidad, de recinto amurallado, que el conjunto de la actividad industrial posee dentro de este gran espacio.

Todo ello, sin entorpecer el desarrollo urbanístico del ámbito y los usos residenciales asignados al sector por el planeamiento. De hecho, esta propuesta desarrolla la totalidad de la edificabilidad asignada por el Plan General, repartida en edificaciones proporcionales de cuatro plantas de altura,  que se distribuyen a modo de delimitación del sector. No obstante, se introduce un cambio importante respecto al planteamiento actual, consistente en permitir la permeabilidad de dichas edificaciones, de modo que posibiliten acceder al recinto de la fábrica.

La propuesta, por tanto, consigue la conservación íntegra de la Fábrica de Vídrico reclamada por las plataformas vecinales, a la vez que desarrolla la totalidad de la edificabilidad asignada al sector de una forma coherente con el reconocimiento del parcelario histórico de la ciudad.

Todos los parámetros de la nueva ordenación habrán de ser recogidos en un nuevo Plan Especial de Reforma Interior que deberá redactar la Gerencia de Urbanismo de Sevilla y que, provocará la derogación del actual Plan Especial del Sector, del año 2002.

Este replanteamiento ha sido informado a todos los actores intervinientes en el proceso, especialmente a la  plataforma ciudadana «Salvemos la Fábrica de la Trinidad», a cuyos representantes el Delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Parques y Jardines, Maximiliano Vílchez, ha presentado una maqueta explicativa de la nueva ordenación prevista, con la que se han mostrado plenamente satisfechos.

Con este acuerdo se cierra definitivamente un periodo de incertidumbre y de desacuerdo respecto a la conservación que debía existir sobre el este complejo industrial, inaugurándose una nueva etapa para la plena conservación de la antigua Fábrica de Vidrio, al tiempo que se reconoce a los sevillanos el derecho a disfrutar de la preservación de este Bien Patrimonial.