La Junta Municipal del Distrito Macarena ha aprobado una moción presentada por el PSOE en la que se insta a paralizar el desarrollo de las nuevas zonas de estacionamiento regulado en superficie o zona azul, además de procurar abonos para los diferentes colectivos afectados.

Según la moción socialista, además de pedir la paralización, se solicita que el concejal delegado de Movilidad, Juan Bueno, deje sin efecto la resolución de abril relativa a la designación de determinadas áreas con este estacionamiento. Asimismo, pide que se modifique la ordenanza fiscal reguladora de la zona azul para introducir la posibilidad de que trabajadores, comerciantes y estudiantes de la Macarena puedan acceder a los bonos para residentes.

El PSOE recuerda que el año pasado ya fue aprobada «por mayoría» en esta junta la paralización de la implantación de la zona azul en el barrio «hasta que no se consensuara» y que se abriera un proceso de participación con las entidades vecinales. Sin embargo, alerta de que el gobierno de Juan Ignacio Zoido (PP) ha «incumplido los acuerdos y lastrado la capacidad de acción y participación de los vecinos de la Macarena», mientras que añade que «rehuye a las explicaciones y castiga a las entidades vecinales con la orden , el mandato y la desinformación».

Asegura que Zoido «vuelve a mentir» cuando asegura que no existe rechazo vecinal y recuerda que se remitió a la delegada del Distrito, Evelia Rincón (PP), un escrito firmado por los representantes de las entidades y comercios afectados en septiembre, añadiendo que en octubre se presentaron 906 firmas de los vecinos en contra de la puesta en funcionamiento.

«En ambas denuncias denotan nuevamente la dejación de funciones como representante del distrito de la delegada, ya que, según Zoido, no hay rechazo por parte de la vecindad», sentencia.

Igualmente, cabe recordar que en el último Pleno del Ayuntamiento de Sevilla el PSOE presentó una moción en términos similares, que fue apoyada por IU y rechazada por el PP, en la que se pedía además elaborar un plan de movilidad para cada una de las zonas afectadas, «analizando y justificando técnicamente las mejores fórmulas para resolver el problema del estacionamiento, sus alternativas y el coste económico para los usuarios ocasionales, residentes, comerciantes, estudiantes y trabajadores de la zona, con la participación de los sectores afectados y del Consejo Económico y Social». También, se apostaba por iniciar conversaciones con Aussa para modificar el contrato con lo que resultara del acuerdo con los colectivos afectados.