Los alumnos del taller de teatro son fieles a su cita cada viernes en el colegio Arias Montano. Rocío Bertos, monitora de teatro relata como desde pequeña disfruta de sus dos grandes pasiones, la interpretación unida a la labor social. No sólo ha estudiado arte dramático, también ha hecho la carrera de trabajo social, lleva años trabajando con menores de diversos ámbitos. «En todos mis programas siempre ha estado presente el teatro, he impartido clases a discapacitados», explica.

Para Rocío, «el teatro es una forma de ver la vida, una búsqueda constante, un juego sin normas, es apasionante sentirse libre en este juego». Como directora, «es genial investigar en los textos, hacer interpretaciones de los mismos, trabajar para darle forma, dar un contexto a la situación narrativa, hacerlo vivo desde los personajes hasta la escenografía, que haga sentir al público y tener la satisfacción de que en todo este trabajo tú has hecho una gran parte».

Como actriz, «el teatro te permite experimentar sensaciones y emociones que no has vivido antes, es como si todos los personajes dejaran un rastro en ti, con la interpretación te liberas de ti mismo para ser otro, por otro lado es la satisfacción de saber que estás transmitiendo emociones a quien te está viendo». El modo de enfocar el taller es a través de unas primeras nociones de expresión corporal, técnica vocal y poco a poco van adquiriendo las nociones básicas sobre interpretación. Pero no sólo se trabajan los detalles más técnicos, existen otros objetivos que se llevan a cabo al preparar la obra.

En toda obra de teatro la disposición escénica debe narrar la historia, la ubicación de unos con respecto a otros, sus desplazamientos, sus entradas y salidas aportan riqueza de matices al contexto. Otro recurso unido a la escena, desde el enfoque humano es el compañerismo y la confianza en el grupo con el propósito de estar atento a la intervención de cada compañero al interpretar el personaje.

Los actores se mueven por el escenario sacando de cada escena el mayor partido a su aprendizaje. La condición artística demuestra que son actores de los pies a la cabeza. El compromiso, también es fundamental, ser conscientes de la importancia de la unión como un grupo cohesionado para articular la obra, lo que podemos comparar con un gran puzzle, en el que todas las piezas tienen que encajar.

En las clases trabajan y repasan cada papel, por ello es muy importante mantener un nivel continuo de asistencia y poner todo el empeño en mejorar cada interpretación, «es importante lograr una buena coordinación en el grupo, siendo además una experiencia que por encima de todo debe ser divertida, ya que no podemos olvidar que es un taller de ocio y tiempo libre». Los alumnos del taller están aprendiendo mucho. Pablo alumno del taller, afirma que «me ha gustado el teatro desde siempre, estudié un ciclo de medios audiovisuales, en total somos 26 alumnos, desde el año pasado somos una piña en el grupo, así el trabajo es mucho más entretenido, los ejercicios que Rocío plantea para desinhibirte son prácticos y muy útiles a la hora de desenvolverse, me agrada bastante ya que le aporta dinamismo y entretenimiento a las clases». Ya han llevado su obra estrella, «Historia de una escalera» por otros localidades como Tomares, y ha sido representada en la Casa de la Cultura con gran afluencia de público.

Rocío sostiene que «en general prefiero la interpretación basada en textos». Las influencias de los autores que escriben el teatro social como Tenesse Williams o Antonio Buero Vallejo, añade, «me gusta el teatro social porque acerca los problemas sociales de una forma más humana, al identificarte con los personajes parece que entiendes más su realidad». También es seguidora del teatro del absurdo de Alfred Jarry y de su visión del surrealista, buscando la cómico dentro de lo que no es jocoso y de su andadura en busca de respuestas por encima de los clichés, sin olvidar las entretenidas comedias del Siglo de Oro Español de Calderón o Lope e incluso las tragedias griegas de Sófocles tan trascendentes y desgarradoras.

El día 22 de febrero a las 19:00 horas en el teatro del Hogar Virgen de los Reyes se hará la representación de la obra de Antonio Buero Vallejo, «Historia de una escalera».