La campaña otoñal de poda del arbolado urbano en el Distrito Macarena prosigue su ritmo durante estos días, como bien habrán podido comprobar los vecinos. Los operarios recorren la ciudad equipados con maquinaria y protecciones. Las actuaciones que se están registrando se hacen de manera paralela en diferentes calles de la zona, Avicena, Sánchez Perrier, Mar Caspio y barriada de Pío XII.

Gracias al nuevo contrato que el Ayuntamiento de Sevilla ha firmado con la empresa concesionaria de las podas, desde octubre se está llevando a cabo una poda masiva, se han intensificado las labores de mantenimiento así como actuaciones más rápidas y eficientes en esta materia y en zonas del distrito en las que hacía muchos años que no se podaba.

Con esta actuación de mantenimiento, se evita que el ramaje moleste a los vecinos y entorpezca el paso por calzadas y carreteras, además de mejorar la iluminación de las calles que muchas veces pierde intensidad debido a que es tapada parcialmente por el ramaje. La poda de mantenimiento también es necesaria para eliminar los elementos como ramas secas, ramas que puedan tener riesgo de rotura, ramas que estorben el paso de personas o toquen cables o edificios, así como para aclarar la copa de ramaje excesivo.

La delegada, Evelia Rincón, ha señalado que «las podas y tratamientos de árboles viene siendo una medida necesaria. He presenciado junto con algunos vecinos la poda de una palmera que estaba afectada por el picudo rojo, situada en la Glorieta Blas Infante, en el barrio de Pío XII y estoy satisfecha con el trabajo que se está realizando».