La organización Ecologistas en Acción ha denunciado en la mañana de este martes que las podas que está realizando el Ayuntamiento de Sevilla en algunas zonas de Sevilla son irrespetuosas con la naturaleza. Los activistas recomiendan pelar los árboles en invierno pues en verano «supone un castigo para los árboles».

Según Ecologistas en Acción, operarios del Ayuntamiento de Sevilla están podando en pleno verano la arboleda de algunos centros escolares, lo que a su entender, «va en contra de todas las recomendaciones de expertos en jardinería y arboleda urbana y del respeto por la naturaleza».

Miembros de esta organización han podido comprobar como se podan árboles en estos días de verano para reducir de un plumazo el volumen de copa de los árboles a base de motosierra. Según los ecologistas se está realizando una poda totalmente desaconsejada por los especialistas y, sin embargo, «es bastante frecuente ver tanto en arbolado urbano como en jardines privados, podas como el terciado, que consiste en cortar todas las ramas del árbol dejando aproximadamente un tercio de su longitud».

Según señalan los ecologistas, al preguntar a los operarios la razón por la que se hacía una poda en esta época, concretamente en el CEIP Pedro Garfías, entre la Barriada Macarena Tres Huertas y Las Golondrinas, contestaron que para el Ayuntamiento era una época de vacaciones en la que es más fácil realizar estas tareas, por la seguridad del alumnado. Los ecologistas afirman que «también hay vacaciones en Navidad e incluso en Semana Santa en las que podría realizar y no hace calor, y lamentan que la dirección del centro no haya tenido en cuenta estas consideraciones que se ofrecen en la educación medioambiental que se imparte en los centros públicos».

Para los ecologistas este tipo de acciones «demuestra la falta de sensibilidad del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Sevilla por el medio ambiente y aseveran que el bosque urbano que necesitamos es una herramienta de carácter ambiental, de carácter social y psicológico. Mejora las temperaturas, emite oxígeno, frena los ruidos, hace de pantalla visual, captura partículas contaminantes, acoge pájaros, reúne a la gente y nos conecta con la naturaleza y el paso de las estaciones».

Según los ecologistas, la mejor época de la poda es durante el invierno, evitando el frío intenso, aunque haya excepciones. Una poda durante el crecimiento fuerte de primavera y verano elimina muchas hojas y supone un castigo para el árbol porque se reducen en la época de máximas necesidades estas «fábricas» de savia elaborada que son las hojas. La consecuencia es el debilitamiento del ejemplar. Algunas especies como los arces, abedules, chopos o nogales pierden mucha savia si se podan en primavera o verano. Se dice que «sangran» mucho. Las coníferas (por ejemplo, los pPinos) con la poda en invierno reduce al mínimo la pérdida de savia y resina por el corte de ramas.