El Viernes Dolores se vivió de forma muy especial en el Distrito Macarena con la salida procesional de Nuestro Padre Jesús Cautivo, de la parroquia Santa María de las Flores y San Eugenio Papa. A las 18.30 horas se abrían las puertas del templo situado en la Plaza Fernando Barquín.

La imagen, antiguo titular de La Bofetá, regresó el pasado año a la Parroquia de Santa María de las Flores tras su restauración.

El Cristo realizado por Ángel Magaña pasaría a la Iglesia de San Isidoro una vez se produce su sustitución en la hermandad del Martes Santo y, de ahí, a la Parroquia de las Flores, donde ha empezado a coger la devoción y el cariño de sus vecinos.

Este grupo parroquial hizo mantuvo el tradicional itinerario: Plaza Fernardo Barquín, calle Gardenia, Geranio, Conde de Halcón, Doctor Jiménez Díaz, José Maluquer, Llerena, Previsión, Palma del Río, Alhelí, Begonia, Conde de Halcón, Crisantemo, Gardenia, la entrada se prolongó hasta las 23:30 horas.

Una tarde espléndida, muy soleada en la que los vecinos de Pío XII, Begonia y alrededores acompañaron a la imagen, sin altercados pudieron realizar su estación de penitencia que tuvo en todo momento los sonidos de la Agrupación Musical de Nuestro Padre Jesús de la Salud de Los Gitanos.

Durante este viernes de Dolores también procesionó Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Lágrimas de la Asociación Cofrade y Cultural de Pío XII, con sede en el oratorio situado en la calle Crisantemo.