De los más de 160 talleres socioculturales que oferta el distrito Macarena, el taller de memoria para mayores de 65 años que imparte cada miércoles en el Centro de Día Macarena Beatriz Sabater o «Santa Beatriz», que es como la llaman sus alumnos, es uno de los que más éxito ha cosechado en este curso.

De ella destacan la forma de dar las clases, aportando material, explicando cada ejercicio pacientemente y lo que es más importante: demostrando que tengan la edad que tengan y las enfermedades que sufran pueden superar las dificultades como consecuencia de la falta de memoria.

Estas clases suponen un intercambio en todos los sentidos, «por un lado el aprendizaje continuo, siempre he tenido una especial conexión con las personas mayores por la sabiduría basada en sus experiencias de vida, mi valoración sólo puede ser positiva porque he recibido cariño y además la satisfacción de desarrollar una actividad que me llena y me motiva», explica Beatriz.

El día a día en el taller de memoria está basado en la superación personal, «desde el primer momento plantee las clases de manera que supusieran un reto diario para los alumnos, ya que son personas que a pesar de tener problemas de memoria concretos, también conocidos como «despistes», destaca la profesora del taller, quien ha añadido que «son personas a las que les gustan todo tipo de actividades culturales y tienen un nivel de formación suficiente como para desarrollar ejercicios con cierta dificultad».

Según Beatriz, «la clave de la motivación de los alumnos es encontrar el equilibrio entre la calidad de los ejercicios que se llevan a cabo para mejorar la memoria, y también, y no menos importante, facilitar las relaciones sociales entre ellos». Es importante ser conscientes, de que a medida que las personas van alcanzando edades más avanzadas, tienden a aislarse socialmente y a no establecer contacto con otras, lo que deriva en problemas emocionales como depresión y tristeza y también en problemas intelectuales debido al acomodamiento y a la tendencia que se adquiere de no realizar ejercicios que estimulen la mente, por este motivo, las clases de memoria, se plantean en dos direcciones, por un lado «proponiendo ejercicios de calidad que supongan un reto y por otro lado que dichos ejercicios faciliten las relaciones sociales de manera que supongan una vía para evitar ese aislamiento».

Algo más que un taller de memoria

Lo que más destaca es la buena disposición con la que los alumnos van al taller todos los días, «cuando empezamos noté que tenían ciertas reticencias con respecto a cómo este taller podía mejorar su vida diaria y también respecto a la relación que establecerían con los compañeros», cuenta esta profesora. Los alumnos cuentan que nunca se hubieran podido imaginar la efectividad que tenían los ejercicios en su día a día ya que ellos mismos comentan que «la cantidad de despistes o pequeños olvidos son menos frecuentes, además de haber podido establecer cierto grado de amistad con sus compañeros de taller sin conocerse anteriormente, de hecho, cuando se encuentran fuera del horario de clase se saludan y hablan, también se preocupan cuando alguien no viene», así se ha logrado desarrollar un grado de compromiso hacia los talleres tanto en asistencia cómo en responsabilidad que están demostrando, además, «los lazos de amistad que han formado entre ellos han mejorado sus relaciones sociales».

Aumentando la motivación

El taller de memoria ayuda a mejorar dolencias emocionales que conllevan falta de comunicación debido a situaciones vividas en su entorno más próximo, «desde que comenzamos los talleres he observado una evolución muy especial en el grupo de mayores en general y también de manera concreta. Están totalmente implicados e involucrados con las clases, se toman muy en serio cuestiones como la asistencia y actividades que son necesarias para mejorar su calidad de vida. La evolución en el aspecto psicosocial ha sido muy productiva, abiertas a escuchar y a hablar de sus alegrías y penas, generando en ellos pertenencia al grupo y sentirse importantes dentro del mismo, con estos ejercicios también han ganado en agilidad mental«.