El portavoz municipal socialista Juan Espadas y la concejala Adela Castaño han recorrido este martes junto a vecinos del entorno, la avenida de la Cruz Roja y calles aledañas, para denunciar el «grado de deterioro que sigue acumulando una arteria principal que vertebra el barrio que ya fue denunciado en junio pasado cuando la Junta de Distrito Macarena aprobó por unanimidad la moción del PSOE que instaba a intervenir en su arreglo».

«Cinco meses después, el estado de una calle que soporta un flujo importante de tráfico, vehículos de reparto de mercancías y autobuses, empeora y aún puede verse más deteriorada con la llegada de las lluvias donde se acumulan importantes bolsas de agua y donde ya no cabe parcheo alguno sino una reurbanización integral y urgente. El distrito y la Gerencia de Urbanismo la han dejado fuera del presupuesto de obras sin que se tenga en cuenta la prioridad decidida por los vecinos», explica Espadas quien, además, muestra su preocupación «por el vacío de poder y de participación en que han caído las juntas de distrito donde lo aprobado por entidades y vecinos acaba por ni asumirse como obligación ni ejecutarse por el Gobierno de Zoido».

Además, el socialista lamenta «el engaño de Zoido en una descentralización que se demuestra como falsa cuando incluye partidas para obras en los presupuestos de los distritos en enero que meses después se transfieren y recentralizan en la Gerencia de Urbanismo, que vuelve a ser finalmente quien contrata y paga y, por tanto, quien decide las obras que se hacen».

Esta «falsa descentralización» ya ha sido denunciada por el PSOE en varias ocasiones «por ser un procedimiento de marketing en distritos que no se traduce luego en mejoras reales para los vecinos, puesto que acaba generando un procedimiento interno de transferencias de presupuestos que enlentece la ejecución».

De hecho, de los 1,9 millones de euros que se incluyeron para inversiones en distritos en el presupuesto de 2013, la Junta de Gobierno no aprueba una primera transferencia a la Gerencia por valor de 1,4 millones de euros hasta el mes de abril. Esto da lugar a un expediente de modificación presupuestaria que no culmina hasta junio. Las primeras obras no se contratan hasta julio, cuando ya se ha perdido medio año en trámites. A finales de junio se realiza la transferencia del resto del dinero de los distritos a Urbanismo que aún no ha sido asumida y que, por tanto, no están disponibles para contratar las obras. «Es un sinsentido que aletarga la intervención urgente en vía pública», explica Espadas.

El Distrito Macarena es un buen ejemplo de esta «falta de eficacia y enredo» con los presupuestos de obras en vía pública y de sus consecuencias. De los 206.000 euros con los que contaba el distrito al inicio de 2013, sólo han sido ejecutados poco menos de 100.000 euros, quedando otros 131.400 euros por ejecutar cuando apenas faltan dos meses para acabar el año.