En la primera jornada de la clausura de los talleres socioculturales del distrito Macarena se han vivido momentos realmente emocionantes. Por ejemplo, las alumnas del taller de corte y confección de Isabel Escoz han mostrado en el escenario piezas únicas. La protagonista de la tarde ha sido Pastora Rodríguez Núñez, una pequeña de 15 meses que con su espontaneidad en el escenario se ha metido en el bolsillo al público, que abarrotaba el Teatro Virgen de los Reyes.

«Al ver a esta pequeña entraban ganas de comérsela», decían algunos asistentes. Con poco más de un año, y con su minúscula estatura, hizo que los vecinos de la Macarena disfrutaran con este desfile. La pequeña, cual modelo en todo su esplendor, no paró de lanzar besos a un auditorio que no quitaba el ojo de encima. Cuando esta pequeña sea mayor guardará este grato recuerdo de su más tierna infancia.

Esta jovencísima modelo exhibió un vestido de gala propio de la romería de Cantillana, que su abuela le ha confeccionado en el taller de corte y confección. Asimismo, la madre de la pequeña, María Antonia, desfiló con un vestido de fiesta realizado por esta alumna del taller de Isabel Escoz.

Tres generaciones sobre el escenario, abuela, hija y nieta, lucieron sus mejores galas. La hija explica: «es un orgullo para mi llevar hoy este vestido que ha hecho mi madre. La pequeña Pastora lleva un vestido muy elaborado. Su padre, joyero de profesión, se ha encargado de hacer las incrustaciones en pedrería y oro». El conjunto, formado por una falda, delantal, chaleco de borreguito y sombrerito adornado igualmente en materiales nobles, han hecho las delicias del público.

También en el taller de costura de Loli Durán, los más pequeños han sido protagonistas gracias a lo que sus madres o abuelas han conseguido hacer en los talleres: vestidos de flamenca, túnicas de nazareno, trajes de flamenco… Mónica, una alumna, comenta: «me he hecho un vestido de flamenca para mi y para mi hija. Como me sobró tela le hice otro vestido. La pequeña está encantada con su vestido, quiere que se lo ponga todos los días».

Y es que la gala de los talleres del Distrito Macarena además de marcar tendencia, es reflejo del esfuerzo y las horas de trabajo, que se ven compensadas con estos bonitos vestidos, de todos los estilos. No hay dos trajes iguales, excepto los de madres e hijas. Y ellas, muy orgullosas de vestir a sus hijos.