La Consejería de Cultura ha citado a la plataforma que defiende la antigua fábrica de vidrios La Trinidad, enclavada en la avenida de Miraflores y cuya nave central, hornos y chimenea están protegidos como bien de interés cultural (BIC), para que sus representantes y la consejera del ramo, Rosa Aguilar, celebren un encuentro en el que se debata sobre el futuro de esta instalación y las posibilidades de uso del mismo. Basilio Moreno, portavoz de la plataforma, informó a E. P. de que la Consejería citó para hoy a este colectivo a una reunión con Rosa Aguilar, al tiempo que el alcalde, Juan Espadas, les ha anunciado «personalmente» que también celebrará con ellos una reunión «en breve».

La plataforma espera analizar con ambas partes el nuevo plan especial de reforma interior del recinto, aprobado ya de manera inicial y que amplía la protección a las naves auxiliares, el muro de cerramiento y el patio, así como posibles «vías de cofinanciación» para la rehabilitación de este espacio fabril, mediante el programa del 1,5% cultural o el Plan Nacional de Patrimonio Industrial.

En 2001, Cultura acordó inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz este antiguo y simbólico conjunto fabril, adquirido por la sociedad Edificarte Promoción Inmobiliaria, declarada hace años en concurso de acreedores. El recinto es uno de los escasos ejemplos que ha pervivido de la arquitectura de la gran industria y de la primera expansión industrial de Sevilla fuera de su recinto amurallado. La declaración de bien de interés cultural incoada y aprobada en aquellos tiempos, en concreto, protege la nave central, los hornos y la chimenea de la planta como lugar de interés etnológico, aunque la Administración autonómica promueve desde hace años un procedimiento para catalogar también las naves dos y tres y unificar los activos protegidos en una única tipología: la de «lugar de interés industrial».

En los últimos años, de cualquier forma, se agudizó el abandono y ruina del conjunto fabril, que ha sido objeto de diversas ocupaciones ilegales y episodios de expolio, siendo incluso destruidos unos hornos de temple y recocido, así como unas calderas, unas instalaciones aéreas de transporte de vidrio y un horno de fusión, en una actuación que fue incluso elevada a la Justicia.

En junio de 2014 Urbanismo anunciaba que había culminado el diseño de una nueva propuesta de ordenación que replantea «todo el sector» a instancias de la plataforma social y vecinal que defiende este antiguo edificio, que ha logrado que se proteja íntegramente. Ahora propondrá posibles usos.