Dentro del plan de actuación del Distrito Macarena, a cargo de su propio presupuesto, durante estos días están comenzando las obras de mejoras en varios de los centros educativos.

En el CEIP Pío XII, se sustituirá la rampa de entrada de la calle Orquídea por otra que cumpla normativa, contribuyendo así a la mejora de la accesibilidad del centro. La actuación consistirá en la demolición de la existente y la ejecución de una formada por murete perimetral, y con nuevas baldosas podotáctiles con una pendiente en torno al 8%, evitando con esta nueva solería que se produzcan caídas o resbalones.

Para ello, se desmontará la parte de cerramiento de barrotes existentes, se dispondrá de una barandilla y reja tupida de chapa troquelada sobre ésta para evitar los accidentes a los alumnos y alumnas más pequeños, se reubicará la puerta existente en la verja a su nueva ubicación tras la ejecución de la rampa y se dispondrá de pasamanos. La puerta de salida, se retranqueará hacia el interior del colegio para que quede libre tras su apertura.

En el Colegio Arias Montano se observan numerosas humedades en las zonas bajas del edificio principal y en el cerramiento perimetral que delimita el mismo con la calle. Se está procediendo a realizar el picado, para finalizar con el enfoscado y posterior pintado interior del cerramiento perimetral del Colegio. Asimismo, se actuará en la zona del zócalo del edificio principal, solucionando así de manera inmediata los problemas existentes.

En el CEIP San José Obrero se proyectan dos actuaciones. Por un lado la adecuación de un aula mediante retirando el alicatado que se encuentra en estado deficiente, así como la mejora del saneamiento, junto al pintado completo del aula.

Por otra parte, la dirección del centro plantea la necesidad de unir dos aulas contiguas por la demanda existente en la escuela matinal. Para ello, se demolerá la pared que las separa, se colgarán las tuberías de calefacción al techo existente, mejorando la instalación existente, pues anteriormente estaban situadas en el tabique, y se repasarán los bordes resultantes de la demolición tanto en el suelo, como en las paredes, como medida de seguridad para los alumnos. De la misma manera, se modificarán los puntos de luz y enchufes a una nueva ubicación adaptándolos a la nueva distribución.

Tras esta batida de actuaciones, en breve comenzarán otras, de similar índole, en centros como el Colegio Valdés Leal, o el Centro de Educación Especial Virgen Macarena, volviendo así, tal y como ocurriese el pasado año, a actuarse en gran parte de los colegios públicos del Distrito.