Evelia Rincón, delegada del Distrito Macarena, ha inaugurado esta semana la exposición de las artesanías que quedaron expuestas en la sala 205, a, b y c del Hogar Virgen de los Reyes, con motivo de la clausura de los talleres socioculturales del Distrito Macarena.

Este pasado lunes se abrió al público la exposición de las diferentes obras artísticas que han sido realizadas por los alumnos y alumnas durante el curso. A primera hora de la tarde comenzó la visita del taller de pintura, en cuyo recorrido varios alumnos acompañaron a la delegada. Juana, una de ellos, explica: «gracias al taller de manualidades para mayores de 65 años he aprendido muchas técnicas que desconocía con diferentes soportes. Este taller me da vida». Esta alumna le consulta a la delegada el plazo de preinscripción, para comenzar de nuevo los talleres, porque está deseando continuar con las clases y continuar aprendiendo.

Evelia Rincón contempla las obras pictóricas de los talleres Macarena

Evelia Rincón contempla las obras pictóricas 

El recorrido continuó con las obras pictóricas, porque el taller de pintura ha dado mucho de sí. 72 horas le han bastado a Antonio Márquez Carmona para pintar los monumentos más significativos de la ciudad, como la Iglesia del Salvador o «La puerta de Sevilla». «Me gusta pintar desde lugares que normalmente nadie ha pintado nunca, para tomar diferentes perspectivas».

Así, tras tomar una fotografía con un objetivo gran angular, ha captado una imagen única desde lo más alto, en los tejados, una visión privilegiada de este bello monumento. También ha pintado el río Guadalquivir y está haciendo sus pinitos con estilos como el impresionismo. Pero su predilección es el realismo, captar el instante…

A pesar de ser ingeniero técnico, el pincel se le da muy bien, por eso la perfección de las medidas, la perspectiva son sus puntos fuertes. Explica que una de sus obras, «La fuente», en la que los azulejos están inventados por el mismo, define a la perfección las figuras geométricas que forman el dibujo del azulejo.

Sin duda, este alumno que comenzó hace cuatro años su afición a la pintura a través de los talleres, ha conseguido aprovechar al máximo sus cualidades y aprender de sus compañeros y de la monitora para plasmar en sus obras las luces y sombras, el color, la perspectiva, los detalles. Explica que incluso ha vendido alguna de sus obras, «ya casi no cabemos en casa», comenta, aunque sus familiares disfrutan de su habilidad con el pincel y son muchas las personas que valoran su modo de ver y de expresarse en el lienzo.

En los talleres se expone todo tipo de artesanías

En los talleres se expone todo tipo de artesanías

El taller de Juana Alcázar, es uno de los más vistosos. Mantones de crochet y macramé, pendientes hechos a mano y adornados con piedras, los tocados de última moda, bolsos, anillos, peinecillas… El taller de bisutería y complementos, así como el de manualidades de cuero y complementos, son unos de los más demandados.

En ellos se aprende a hacer todo tipo de abalorios. «Este taller ha dado mucho de sí, me ha permitido crear mis propios complementos, además de los ratos de entretenimiento y el buen resultado que he obtenido», explica una alumna sobre un taller que ha conseguido que varias alumnas hayan puesto en práctica lo aprendido vendiendo sus propias creaciones por su cuenta.

La delegada ha felicitado en persona a los alumnos por las labores que a lo largo de todo el año se han ido realizando en cada taller. En el de patchwork y bordados de Mercedes Rodríguez, se han mostrado colchas, acericos, fundas para cojín, bolsos, camisetas y todo tipo de adornos que podamos imaginar. «Los detalles se cosen a mano, uno a uno, son piezas de tela muy pequeñitas, tienen que encajar perfectamente. Es increíble lo que he hecho no pensaba que fuese capaz de hacer esta colcha», apunta Cristina, una alumna, de este demandado taller que es novedad en el distrito.

Y así podríamos continuar con el taller de marquetería, verdaderas piezas de coleccionista realizadas en madera, relojes, revisteros, paragüeros, joyeros, mesas… El talento de trabajar la madera, el que han desarrollado los 21 alumnos de este taller. La precisión en las piezas es una de las habilidades que se desarrollan, y la paciencia, una de las virtudes que hay que poseer.

De ecología y reciclaje, de los alumnos con discapacidad, de psicomotricidad, de manualidades, de musicoterapia, de fotografía callejera, de cocina internacional o Conocer Sevilla, así hasta llegar a la suma de 170 talleres. La ocupación del tiempo a través de estas actividades es el fundamento de muchos de ellos pero queda claro que son mucho más, pues han guiado a quienes, con aptitud, destreza y condición, han creado verdaderas obras de arte.