El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha inaugurado el azulejo para homenajear al fundador de la Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina, Fray Isidoro de Sevilla, con este acto se ha cumplido con una demanda histórica instalando el azulejo en la calle que recibe su nombre. El hermano mayor de la corporación, Gabriel Solís, agradeció la presencia del alcalde, la delegada del Distrito Macarena, Evelia Rincón, el director de área de Fiestas Mayores, Rafael Rivas, y la representación de diferentes entidades, también mencionó a los vecinos que han colaborado y a los autores del mismo, según sus palabras «han engrandecido el patrimonio urbano de la ciudad».

fray-isidoro-azulejoSegún ha explicado el hermano mayor, ya desde 1939 los vecinos de la Macarena recibieron con gozo la denominación de esta calle, «muchos de ellos no sabrían a quién se refería y tomarían el nombre como uno de tantos religiosos que tiene Sevilla en su callejero, que la ciudad de Sevilla tenga una calle dedicada a Fray Isidoro, no es algo ni mucho menos corriente ni una cuestión carente de importancia, él fue el principal defensor y abanderado a lo largo de su vida de la imagen de la Divina Pastora que es su heredera natural». Gabriel explicó que «Fray Isidoro fue un poco olvidado y toda iniciativa y difusión nos parece adecuada y acertada, de este modo agradeció al Ayuntamiento de Sevilla la deferencia de patrocinar el azulejo que retrata a su fundador». Definió este acto como un homenaje «sencillo pero sincero».

Juan Ignacio Zoido, agradeció a la figura de Fray Isidoro de Sevilla lo que supuso para la ciudad y para nuestra sociedad, también quiso reconocer en Fray Antonio y Fray Rafael la labor que desarrollan como capuchino y dominico para proteger a los necesitados, «hoy estamos disfrutando de una imagen que ha sido diseñada y ejecutada por magníficos alfareros sevillanos, sus últimas palabras fueron dedicadas a Fray Isidoro como ejemplo de preocupación y atención hacia los que más nos necesitan, ya que según palabras del alcalde a ellos nos debemos mañana, tarde y noche».