El portavoz socialista Juan Espadas insiste en la necesidad de que los distritos del Ayuntamiento tengan «la obligación de realizar planes de apoyo al comercio de proximidad a través de la constitución de comisiones de comercio de barrio regladas, con composición plural, con objetivos concretos y con capacidad para decidir acciones porque tengan recursos para ello. No caben ni conformismos ni ocurrencias puntuales ni decir que se está haciendo cuando ni los comerciantes están informados. Los negocios de barrio están al límite y Zoido debe reaccionar para evitar más cierres, más pérdida de autoempleo y la destrucción de un tipo de comercio al que no pueden dar respuesta las grandes superficies».

Por esta razón el Grupo Municipal presentará en todas las juntas de distrito una iniciativa para la conformación de grupos de trabajo para el impulso, apoyo y fomento del pequeño comercio de proximidad. «No podemos seguir recibiendo quejas en cada reunión con comerciantes que tenemos de la falta de interlocución, de la falta de información sobre obras o decisiones del Distrito o del Gobierno que afectan a la marcha de sus negocios y nadie les contó o pidió opinión. Estas comisiones deben convertirse en el foro en el que el Gobierno y los distritos aterrizan en la realidad de la calle y en los problemas de la barriada que no se ven desde el despacho», señala el socialista quien reclama «que Zoido no haga trampa y admita la propuesta de que se constituyan juntas de comercio de proximidad formales con obligación de plantear diagnóstico consensuado y microacciones de apoyo que puedan luego evaluarse».

El portavoz socialista y las concejalas Susana López y Adela Castaño plantearon la iniciativa para el distrito Macarena en reunión con una docena de comerciantes de la barriada del Cerezo. «Les faltan microacciones de promoción e incentivo al consumo de proximidad, y apoyo económico, por ejemplo, con bonificaciones fiscales, pero el Gobierno de Zoido también falla con ellos en lo mismo que fallan con el resto de vecinos, en lo básico: se prometió una policía de barrio que nunca llegó, el deterioro de calles, plazas y acerados, la falta de limpieza, etc. también afecta a sus negocios».

Por último, Espadas recibió las quejas por la imposición de la nueva tasa de basura que desde este ejercicio se ha introducido en las Ordenanzas Fiscales. Se cobra por igual a locales vacíos u ocupados, lo que para el socialista es «una subida de impuestos encubierta que penaliza a los comerciantes que hayan tenido que cerrar su negocio en lugar de buscar fórmulas e incentivos para que puedan reengancharse a la actividad. Estamos en contra de este tasazo que consideramos además que es ilegal porque la ordenanza no cuenta con habilitación legal para establecer este sistema de gestión que, de oficio, están ya girando los recibos de cobro asociados a los datos de catastro», concluye.