Se acerca la época estival y es la hora de ponerse a punto. Mapol, centro de formación en estética y peluquería tiene todo lo necesario, desde rayos uva pasando por lipocavitación, depilación, maquillaje, uñas esculpidas, peinado y productos de belleza. En verano se relaja el trabajo de peluquería y se centra en lo que solemos llamar operación bikini, depilación y pedicura. Además de toda esta oferta ofrecen una alternativa profesional a un segmento importante de población, chicos y chicas que quieren buscar un hueco en el mundo laboral.

Además de todos estos servicios es uno de los primeros centros que comenzó su actividad en la zona comercial de León XIII en la Macarena, hace 45 años, nos comenta Adelaida una de las dueñas, «este negocio comenzó con mis padres y mi hermana y yo llevamos aquí toda una vida».

La carta de presentación de la academia son, por un lado, los años que lleva en el mercado, «un mercado competitivo con mucha oferta pero nos mantenemos a lo largo del tiempo con profesionales que han surgido de nuestra academia». Y, por otro, la oferta y la calidad que proporcionan a los clientes a través de tratamientos y atención personalizada. La formación es privada y está regulada por Ceppe que es la confederación nacional de profesionales de peluquería y estética, «estamos volcados en la vida laboral más incluso que en la familiar con el fin de continuar con una negocio heredado de nuestros padres. Ofrecemos una alternativa profesional y facilitamos al alumnado flexibilidad horaria, pretendemos formar a profesionales».

Desarrollan cursos completos de peluquería y estética, cualquier novedad que esté dentro del campo de la belleza, hay una media de 25 a 30 alumnos aproximadamente, se imparte una parte de teoría y formación basada en la práctica donde se hace más hincapié. La formación de los alumnos se ejerce de manera personalizada, la duración del curso es de 24 meses aunque depende de la evolución que tenga cada uno de ellos, hay alumnos que requieren algún mes más pero normalmente lo hacen en el tiempo estipulado.

El método es el tradicional actualmente también hay apoyo en video, Internet, pero tanto la peluquería como la estética es un trabajo de siempre, una tarea de habilidad, muy manual, explica Adelaida, «se aprende con las manos en la masa». Desde la academia también se acerca el mundo laboral a través de la práctica real.

Ofertan al cliente un servicio profesional siempre siguiendo el nivel que tenga el alumno, supervisado por una profesora, para que cuando el cliente salga por la puerta sea lo más parecido a un trabajo de un experto.

Lo fundamental en el aprendizaje es el interés que pone el alumno, «el gusto por la profesión que está aprendiendo, sin motivación y ganas el trabajo de la profesora cae en el olvido». La persona que esté interesada puede venir a primero de mes para realizar su inscripción con una mensualidad de 100 euros y metodología impartida por 6 monitores con experiencia.

Siempre se recomienda tener una formación básica, «tenemos personas de ambos sexos, se da el perfil de caballero que está sin trabajar y hace un curso rápido de 6 meses o la chica que estudió en su día no ejerció y realiza un perfeccionamiento».

La oferta actual en cursos en un 2×1, el alumno estudia peluquería y se regala el curso completo de estética, este último consiste en aprendizaje de uñas esculpidas, depilación, tratamientos corporales, maquillaje, pedicura, depilación facial. «Aquí salen hoy y mañana si su economía se lo permite se pueden montar su propio salón de belleza, también tenemos bolsa de trabajo para ese primer momento de buscar un puesto de trabajo».

Durante el mes de mayo se oferta al cliente de a pie corte de pelo por 1 euro según el horario para fomentar el curso de peluquería para caballeros, manicura por 3 euros, peinado 4 euros y bonos de rayos uva, la oferta siempre es continua. Los servicios fijos que ofrece Mapol son peluquería integral para señora, caballero y niños así como todo lo relacionado con la estética.

Noelia tiene 18 años y lleva 1 año en Mapol , hago 5 horas para recuperar algunas que me quedaban, todo lo que sea aprendizaje me viene bien. «He aprendido corte de señora y caballero y lo fundamental en todo lo relacionado con la peluquería. En este trabajo es muy importante la comunicación con el cliente, tener mucho interés y que te guste, hay días que no paramos y otros días que hay menos peinados pero no cesamos la actividad siempre hay algo que hacer, además de la afición por esta profesión estoy entretenida y aprendo».