Comenzó su trayectoria como profesor de la Universidad de Sevilla en el área de Economía en el año 80, compaginándolo con su trabajo en la Caja de Ahorros. A todo ello se sumaba su labor docente en la escuela de formación en la que impartía cursos profesionales a los propios compañeros, lo que le hizo conocer a toda la plantilla. Alberto Amador destaca que «he pasado por muchos departamentos, y lo que he aprendido siempre he intentado transmitirlo, porque creo que la persona que recibe información lo agradece y más si se trata de situaciones que implican riesgo».

Sus clases gozan de grandes dosis de entusiasmo, conocimientos y habilidades sociales que no vienen impresas en ningún manual, esos posos de sabiduría facilita lo que será el futuro tanto a nivel profesional como personal de los alumnos.

Tal y como expresa este profesor, docente en la recién estrenada promoción que finaliza la carrera de Finanzas y Contabilidad en la Universidad de Sevilla, «hace falta transmitir valores, hay alumnos de otros grupos que asisten a sus clases seducidos por su manera de llegar a las personas, imparto estas clases sin caer en la rutina, reinventando mi trabajo cada día, creciendo como persona y mi consejo para estos alumnos que finalizan el grado de FICO es que sean prudentes, justos, fuertes y que tengan templanza en todo momento».

Ha sido elegido padrino de la primera promoción de este grado, con el voto unánime de los alumnos, que han manifestado así el  reconocimiento a este docente.

Según sus alumnos, no es un profesor al uso, ya que en sus clases no solo se aprende economía, sino que se abre todo un abanico de posibilidades gracias a los conocimientos que Alberto Amador posee en psicología y esa experiencia que los años le han dado mientras compaginaba varias carreras profesionales. También tienen reconocida fama sus clases de Economía Doméstica, en las que desgrana la importancia de ajustar los ingresos y gastos en la economía familiar, tan importante en estos momentos de crisis y en los que cada céntimo cuenta.

Sus consejos al llevar a cabo la puesta en marcha de una empresa son grandes dosis de humildad y fortaleza, porque según dice, «hay muchas personas que tienen cualidades y saber valorarlas es crucial, entre todos tenemos que construir nuestro futuro».

Con este nombramiento queda patente la dedicación de este profesor de economía hacía sus alumnos.