Los cimientos de la Asociación de Vecinos de la barriada de Begoña son sólidos, más de 40 años avalan su existencia, sobre estos pilares se sustentan esos valores humanos que dan sentido a su evolución y permanencia en el tiempo. Como explica la presidenta de este conjunto residencial, Emilia Ávila-Cecereto Peñalosa conocida como Lina, «ser miembro de la asociación nos ha permitido conocer los problemas y realidades del barrio, el sentir de su gente, sus necesidades y forma de ser».

Las personas que conforman esta asociación sin duda trasladan lo mejor de sí mismas al resto de vecinos, la solidaridad se extiende a los demás miembros, como bien describe Lina, «aquí, entre nosotros, hay personas increíblemente humanas que prestan su ayuda al resto de vecinos, de manera callada, ellos son el verdadero ejemplo y la esencia de esta barriada». La asociación es el barrio entero, además hay constancia de las intervenciones que desde el Ayuntamiento de Sevilla se hacen siempre pensando en todos los vecinos, la asociación siempre ha servido como nexo de unión entre el Ayuntamiento y el barrio.

Esta asociación nace a la par que la construcción de las viviendas, alrededor de los años ‘60, muchos son los recuerdos, las Velás que durante tres días amenizaban la vida de la barriada con un ambiente muy familiar. Aquellos tiempos del «Bar Bodega Mayo», regentado por Francisco Mayo Morán con su mejor especialidad, los caracoles…apodado el «saborio».

Lina, destaca que la base para el buen funcionamiento de toda asociación es la elección de las personas, «siempre se quedan los que quieren estar, los que funcionan, trabajan y son humildes, espléndidas personas en todos los terrenos, no hay afán de protagonismo, están muy bien coordinados y además proponen sus ideas, en definitiva el equipo que hay es magnífico».

Para ellos no es tan importante renovar el local como saber que hay vecinos que necesitan charlar porque se encuentran solos, que necesitan un plato de comida porque ese día no tienen nada de comer, aquí los cambios se hacen no en la forma sino en el fondo, a través de la ayuda directa y urgente.

La Asociación de Begoña en la calle Gerena es el punto de encuentro de María, Pepi, Lina, Ana León, Ana Vera, Dolores Sánchez, Ángeles García, Rosario Marín…Y así hasta sumar más de 250 socios. Desde la Junta Directiva muestran el cariño y afecto a los vecinos, acercándole la convivencia y animándolos a través de las actividades que ofrecen, de esta manera se obligan a salir.

Las actividades llevadas a cabo son su seña de identidad y es que las fiestas más populares de nuestra tierra tienen cabida en esta asociación, también, el Pregón de Semana Santa, la Noche de San Juan, el Día de la Mujer se celebra con una degustación de la mejor repostería, tiramisú, tocinillo de cielo…elaborados por las vecinas, los gañotes que trae Pepi vienen directamente de su tierra natal, Montemolín, después de probar estos exquisitos dulces llega la diversión con el baile. Pepi, cuenta que casi todas las «mujeres que participan en la asociación también son compañeras en el taller de baile de salón del distrito Macarena con la monitora Conchi Moreno».

El Día de Reyes era todo un acontecimiento que colmaba de ilusión a pequeños y mayores, hace unos años por falta de recursos tuvieron que recurrir a alquiler de coches de caballos, «había muchos niños inscritos y Pepi decía cogemos a otro niño más, no quería dejar a ninguno fuera», así se presentaron con ocho coches de caballos, hasta mago de la ilusión, «no faltó ni un detalle». También hubo un año en el que se celebró una comunión a una niña, «le preparamos el local de la asociación de manera modesta pero con todo lo que hacía falta para ese día». Esta es la gran familia que tiene su sede en la calle Gerena.

Pepi Lancharro Cabanillas, incondicional impulsora de las actividades de esta asociación, ocupa el cargo de secretaria. Natural de Montemolín en la provincia de Badajoz, deja claro que desde hace muchos años esta es su segunda casa, «es una alegría que reconozcan a una asociación que tiene más de 40 años y todavía está en activo».

De esta manera, la sede de esta asociación continúa siendo el lugar elegido desde hace años por los hombres del barrio para la lectura, el ajedrez, el dominó, las cartas y los partidos televisados, siguen ocupando momentos memorables en la vida de sus socios, considerándose este, un centro muy integrado en el barrio.

Las anécdotas son vivencias que sin duda han marcado sus vidas, «hemos vivido mucho, algunos malos momentos, recordando a los que ya no están entre nosotros, Pepe, Francisco, José María, Antonio «el Pescaíto»…Pero sin olvidar los momentos alegres que se viven en casi cualquier acto que celebramos, es altísimo el grado de humanidad y amistad que existe entre nuestros socios y amigos».

La Presidenta en nombre de la asociación recibe este premio como algo inesperado, «una asociación pequeña, situada en un barrio tan discreto, estamos muy emocionadas por recibir este premio y como vecinas de la Macarena nos sentimos muy orgullosas».