«Tod@s tenemos tiempo para dar y recibir». Es la premisa del conocido como «banco del tiempo» que hace cinco años implantó el Ayuntamiento de Sevilla y que actualmente se extiende a toda la ciudad. Se trata de un proyecto que se desarrolla en varios países del mundo que consiste en «crear un sistema gratuito de colaboración mutua, de intercambio de habilidades, conocimientos y ganas para crear una comunidad mejor».

Las cuestiones relativas a este intercambio de servicios y actividades -donde la unidad de intercambio y de valor siempre es la misma: el tiempo- se están analizando durante los días 20 y 21 de enero en las jornadas técnicas que se están celebrando en el Hogar Virgen de los Reyes, en la Macarena. El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, junto con la delegada de Asuntos Sociales, Familia y Zonas de Especial Actuación del Ayuntamiento de Sevilla, Dolores de Pablo, ha estado presente al final de la mañana, asegurando que «el banco del tiempo ya se ha expandido a todos los centros de servicios sociales de la ciudad». «Es un sistema de economía alternativa utilizando la «moneda» del tiempo, hay una contraprestación y no es beneficencia», ha añadido el regidor.

Y es que «una hora siempre es a cambio de otra hora, independientemente de los servicios y actividades que tú ofrezcas o demandes. Una persona ofrece lo que puede y recibe lo que necesita», aseguran en el programa de este proyecto. Asimismo, las personas no se comprometen a participar durante un tiempo determinado, sino que pueden hacerlo en la medida de sus posibilidades. Quien desee hacer uso de este servicio gratuito no tiene más que acercarse al centro de servicios sociales de su zona, enviar un correo electrónico a bdtnervionsanpablo@sevilla.org o llamar a la secretaría del banco del tiempo en los teléfonos 955 473 126 y 609 904 728.

El abanico de servicios posibles es muy amplio: desde hacer la compra a cuidar plantas, leer a un anciano, dar una sesión de yoga, cortar el pelo, enseñar a usar internet o ir a recoger a los niños al colegio, entre otras. «Todos los servicios tienen el mismo valor», el único requisito es tener 18 años. Según aseguran, «esta iniciativa se implanta fundamentalmente para impulsar a nuestro colectivo hacia la participación social y la solidaridad. No prometemos enriquecimiento, sino la posibilidad de ahorrar dinero y poder acceder a servicios o productos que de otra forma no sería posible». La vuelta al trueque donde la única moneda de cambio es lo más preciado en la sociedad actual: el tiempo.