Isabel y María Luisa son voluntarias de la Asociación Española contra el Cáncer y hoy han pasado por el barrio de la Macarena, buscando conseguir ayuda de cualquier tipo contra esta complicada enfermedad.

«Somos voluntarias desde hace 8 años aproximadamente, ya hemos ido por la barriada de Pío XII, Huerta del Hierro y barriada del Carmen», explican. «Nosotras somos un pequeño grano de arena en medio de esta gran organización, normalmente la gente colabora con este tipo de iniciativas, es favorable lo que se recoge, pero ver a tantas personas llevando a cabo esta labor de voluntariado es un acto fundamental en nuestra sociedad».

En la lucha contra el cáncer hay otro tipo de ayudas que no solo son materiales como es el caso del apoyo, el ánimo que tú puedas ofrecer a otras personas, “es una alegría poder dar palabras de consuelo”, comentan. Entre las funciones que cumple la Asociación Española contra el Cáncer está la de informar y concienciar.

La labor del voluntariado durante todo el año va dirigido tanto al paciente como a los familiares, acompañando, compartiendo, relevando, escuchando e informando. Por ellos, este servicio va dirigido al paciente oncológico y sus familiares, para atender necesidades de compañía, apoyo social y emocional. Esta actitud humanitaria sin duda es una oportunidad de participación en la sociedad en la que vivimos para transformar las situaciones de desventaja.

Ser voluntario significa compromiso y participación, considerar a los otros, tener en cuenta sus problemáticas y las necesidades que de ellas se derivan, así como actuar con ellos para tratar de reducir o eliminar sus desventajas.

Isabel y María Luisa, han vivido intensamente esta jornada de cuestación y han pasado por el Distrito Macarena para recoger esa colaboración tan necesaria y animar a los ciudadanos a realizar la importante tarea de voluntariado.