La Unidad de Gestión Clínica de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena ha acogido hoy el segundo encuentro de niños desensibilizados a huevo y leche de vaca, a quienes han acompañado sus progenitores. En dicha reunión, organizada con la colaboración de la Asociación Española de Alergia a Alimentos y Látex, gracias a la estrecha relación que mantiene la Unidad de Alergia con esta sociedad científica, se han podido compartir experiencias entre niños, padres y facultativos, así como disfrutar de un desayuno distendido centrado en ovoderivados y lácteos.

La Unidad de Alergología inició a finales del año 2010, en colaboración con la Unidad de Pediatría y áreas específicas, la implantación de la Inmunoterapia Oral Inducida (ITO) para el tratamiento global del paciente con diagnóstico de alergia a la proteína de leche de vaca/proteína de huevo. Hasta la actualidad un total de 30 pacientes se han beneficiado de la inducción de tolerancia (21 pacientes con alergia a la proteína de la leche de vaca y 9 pacientes con alergia a la proteína de huevo) llegando a tolerar una dosis completa de leche y/o huevo, con un único abandono por decisión del paciente. En breve, se incorporarán al tratamiento otros 25 pacientes.

La Unidad de Alergología

La Unidad de Alergología del Hospital Virgen Macarena cuenta con un dispositivo para mejorar la respuesta que se ofrece a los alérgicos a alimentos y con el que ha aumentando en los dos últimos años el procedimiento diagnóstico de esta patología.

Así, se ha incrementado el uso de técnicas de provocación-exposición, que han pasado de 50 a 120 anuales, siendo los alimentos más frecuentemente empleados la leche, el huevo, el pescado y las legumbres. También se ha iniciado la utilización de procedimientos de inducción de tolerancia a alimentos, siendo ésta un área de especial interés por parte de la Unidad y del resto de equipos médicos.

Los especialistas manifiestan que se está produciendo un incremento en las alergias tradicionales y en aquellas relacionadas con los alimentos, fundamentalmente en la edad infantil, situación ésta que puede condicionar de manera importante la vida, tanto de quien padece este tipo de patología como el de sus familiares. En los últimos 10 años se ha incrementado el número de personas que padecen alergia a alimentos en aproximadamente un 50%, pasando del 4 al 7,4% del total de los pacientes atendidos, mayoritariamente niños. Los alimentos con los que se la relaciona son sobre todo la leche, el huevo, el pescado y las frutas.

El diagnóstico de alergia alimentaria no sólo tiene un impacto en la propia salud del individuo, sino en su calidad de vida y la de su entorno, afectando a sus esferas económica, social y educativa o laboral. El único modo de reducir el impacto socio-económico de la alergia alimentaria es la prevención, mediante la educación al paciente y su entorno, una correcta dieta de evitación, la instrucción sobre el reconocimiento y tratamiento de las reacciones alérgicas por alimentos, así como el desarrollo de protocolos de tratamiento activo con el fin de reducir el riesgo de futuras reacciones y mejorar la calidad de vida del individuo y su entorno.