De pequeño ya era aficionado a la literatura. Le gustaba escribir poesía, relatos, y tras participar en una tertulia literaria, comenzó a sus 23 años a introducirse en el mundo del teatro. «Lo más difícil es hacer que la mentira del teatro se convierta en una verdad, y esa verdad tiene que llegar al público, si no, no se produce teatro». Han pasado ya casi dos décadas y  Andrés Blanco sigue manteniéndose sobre las tablas. Del barrio de la Macarena, se trasladó a la zona de San Lorenzo, aunque «toda mi familia está en Pío XII, siempre hemos vivido en un bloque de vecinos, donde teníamos un patio interior, en la calle Manuel Villalobos 31, y sigue recordándome a mis amigos de la infancia», rememora.

Su incursión en el mundo laboral tuvo lugar detrás de la barra de un bar, en el negocio familiar Blanco Cerrillo, con más de 50 años de existencia en la calle Doctor Jiménez Díaz. Pero definitivamente, lo suyo era el teatro. «Probé un curso de 15 días de verano en la escuela Viento Sur Teatro de Triana, y hasta hoy. Estuve 3 años en la Escuela, he realizado cursos anuales, hice con José Mª Peña un curso de máscara contemporánea hace 15 años y creamos un personaje que a la larga fue el que me metió en esta vorágine, y desde entonces sigo trabajando en él», apunta el actor.

Además, ha actuado en largometrajes como Grupo 7 o Anestesia, en series como Malviviendo y en programas de televisión. Con un extenso currículum y con varios premios en su haber, tiene claro que el teatro «es lo que te mantiene ahí. En el cine y en la televisión, tal y como subes, bajas. Se acaba en unos años y después vuelves a la batalla del escenario y de las tablas». Concentración, esfuerzo, estudio, analisis, psicología, son factores que afirma, requiere esta profesión.

Actualmente Andrés Blanco sigue inmerso en diversos proyectos. Imparte talleres de teatro en diversos puntos de Sevilla, dirige grupos de teatro como el de la Asociación de Mujeres Celosía, y prepara una pieza de «teatro absurdo», denominada «La zapatería de besugos», que va a desarrollarse en el concepto de «teatro mínimo». «Se representará a partir del 28 de febrero hasta el 23 de marzo, de jueves a sábado a partir de las 20.00 horas en la librería «Un gato en bicicleta». En un mismo recinto, se divide en tres partes, y ahí se representan tres piezas diferentes de una duración aproximada entre 15 ó 20 minutos, y se puede asistir a las tres obras o elegir alguna de ellas», explica. También estará en la Sala Cero el día 22 de este mes con doble función y el día 27, con el espectáculo «Por un cuñado de dólares» de la compañía la Serda Teatro. Definitivamente, el actor Andrés Blanco logra que la «mentira» se convierta en una gran verdad.